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Revista el Federal - Naturaleza - nota

Advierten que solo quedan 600 ejemplares de tordo amarillo

Investigadores del CONICET monitorean la supervivencia del tordo amarillo y buscan aumentar las poblaciones de esta especie, ya que se estima que en nuestro país quedan apenas 600 ejemplares.

Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), junto con ambientalistas, aficionados y técnicos gubernamentales; colaboran en un proyecto para monitorear su supervivencia y aumentar las poblaciones de tordo amarillo, una pequeña y vistosa ave que habita en pastizales cercanos al agua en Corrientes y Entre Ríos.

Para evitar que desaparezcan las colonias remanentes, cada temporada se realizan campamentos durante más de dos meses en los sitios de reproducción para proteger los nidos y conocer más acerca de sus hábitos.

La especie también se encuentra en otros países de Sudamérica, pero todas sus poblaciones están diezmadas y cada vez es menos frecuente verla en paisajes en los que abundaba décadas atrás.

Desde el año 2000, el tordo amarillo está considerado como una especie en estado vulnerable, según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). En 2004, un decreto provincial lo declaró Monumento Natural de Entre Ríos, basándose en los argumentos expuestos por diversos trabajos científicos: quedan pocas poblaciones, son pequeñas, están fragmentadas y decrecen rápidamente, debido a diversas amenazadas directas e indirectas.

Una de las principales causas que afectaron a estas aves es la pérdida de su hábitat.Son pájaros típico de pastizales y muchas de las zonas en las que se encontraban esos ecosistemas ahora están ocupadas por arroceras, por plantaciones de especies forestales o por campos destinados a la ganadería”, señala Adrián Di Giácomo, investigador adjunto del CONICET en el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, CONICET – UNNE), uno de sus impulsores de la custodia a este ave.

En Argentina no existe ningún área protegida que cuente con las características necesarias para la supervivencia del tordo amarillo. Sin embargo, hace algunos meses se avistó una gran bandada sobrevolando los Esteros del Iberá, una zona que se espera que sea próximamente declarada Parque Nacional.

Además de la degradación de su ambiente, el tordo amarillo también está expuesto a la depredación por parte de otras especies, incluso de algunas muy similares, como el tordo renegrido. Esta ave tiene un ritmo de crecimiento más rápido, por lo que que parasita los nidos, monopoliza el alimento e impide el crecimiento de los pichones. También se han reportado casos de caza ilegal para la venta como ave de jaula.

A futuro, se prevé el desarrollo de estudios genéticos, la incorporación de transmisores de telemetría para hacer seguimientos y el análisis de experiencias de cría en cautiverio, que permitan la reproducción de ejemplares en condiciones controladas para poder liberarlos después en su ambiente natural.