Parcialmente nublado
T 4.8° | ST Aeroparque Buenos Aires, Argentina
Revista el Federal - Cultura - nota

Agosto, una oportunidad para agradecer a la Madre Tierra

La veneración a la Madre Tierra es una herencia cultural ancestral de los pueblos originarios, profundamente respetada en el noroeste argentino.

Como cada año, el 1 de agosto se celebra en todo el país el Día de la Pachamama, nuestra Madre Tierra, con el rito ancestral que sobrevivió a la colonización española, el cual se realiza principalmente en el noroeste argentino (NOA) e invita a conectarnos con la reciprocidad entre el mundo material y el mundo espiritual.

La Pachamama, una divinidad agrícola benigna y considerada por los Incas como la madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos, es sagrada, ya que de ella se obtienen los alimentos, y por lo tanto el agradecimiento debe ser inmenso.

Aunque el significado arcaico de “Pacha” no refiere solamente a la tierra, si no también al universo y al tiempo, la esencia de esta celebración es el respeto por la tierra y el agradecimiento de sus frutos.

¿En qué consiste el ritual de agradecimiento? Se representa la “boca” de la Pachamama, un pozo cavado en la tierra, adornado con serpentinas y lanas de colores, y se entierra una olla de barro donde se depositan las diversas ofrendas. Estas consisten en hojas de coca, chicha, maíz, quinoa, papas, habas, cigarrillos, vino, licores, cerveza, mondongo, chalona, cordero, cabrito y otras comidas típicas.

La intención es entregarle a la Madre Tierra todo lo que no se quiere que a nuestra familia le falte durante el año, y agradecerle por los favores recibidos durante el año pasado. Luego se cierra el pozo con las manos y se le da de fumar.

Las celebraciones se extienden durante todo el mes de agosto, ya que es la más popular de las creencias mitológicas incaicas que sobrevive con fuerza actualmente. La leyenda indígena dice que agosto es la época de agradecimiento a la tierra por las cosechas y el buen tiempo, por los animales y la abundancia del suelo, pero también indica que es el tiempo en que la madre tierra sale a castigar a quienes no cuidaron a sus animales y premia a quienes sí supieron hacerlo.

Diversas localidades del NOA son sede de esta celebración, que varía de acuerdo a los distintos lugares y costumbres, e incluyen ferias artesanales, música, danza y comidas.

En Jujuy, declarada “Capital Nacional de la Pachamama” por Ley Nacional N° 26.891, las celebraciones se realizan en toda la provincia, donde el Poder Ejecutivo dispuso Asueto Provincial administrativo y escolar para el 1 de agosto.

En Salta, pro su parte, la Fiesta nacional de la Pachamama de los Pueblo Andinos se realiza en Antonio de los Cobres y Tolar Grande con actividades durante todo el mes.