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Revista el Federal - Actualidad - nota

Angus hacia el futuro

La joven Cabaña Las Blancas es el máximo ganador de campeones de la raza líder en los últimos 12 años. El secreto para llenar la vitrina de cucardas.

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Las fuertes tormentas que se desataron hace un mes durante varios días en los campos del partido bonaerense de Azul, que provocaron grandes inundaciones, se tomaron un descanso para dar paso a los rayos del sol que con el correr de los días fueron secando la tierra. Pero en ese lapso quienes no descansaron fueron los trabajadores de la Cabaña Las Blancas, que tuvieron que reconstruir los corrales en donde se preparan a los animales que compiten en exposiciones. La cabaña pertenece a la firma Delfinagro S.A., propiedad de Alberto Guil, quien presidió la Asociación Argentina de Angus hasta los primeros días de noviembre. La firma maneja un total de 35.000 hectáreas repartidas entre los partidos bonaerenses de Azul, Benito Juárez, Huanguelén, Trenque Lauquen y Guaminí. 
En Las Blancas se crían Angus negros y colorados desde hace 17 años, poniendo énfasis en la producción eficiente de carne. Para eso, la cabaña cuenta, además del aporte de Guil en cuanto al conocimiento de la raza, con la experiencia de Carlos Ojea Rullán, asesor de cabañas, rodeos y empresas ganaderas desde hace más de 30 años. Pero hay otros hombres, tal vez más inadvertidos, pero que son fundamentales para el funcionamiento de Las Blancas, donde trabajan once personas, entre ellos, Osvaldo Suárez, encargado general de la cabaña, y Carlos Bogliolo, cabañero, que no sacan la vista de los 190 animales, con genética de punta, encerrados en los piquetes que se preparan para las exposiciones de 2013. “Tuvimos una inundación muy grande, había 70 centímetros de agua, estaba todo tapado. Tuvimos que trasladar la hacienda, que perdió kilos, pero por suerte ya habían terminado las exposiciones y los remates. Hoy la hacienda que está encerrada es la que se está preparando para Palermo y las demás exposiciones”, explica Suárez, aliviado por el cese de las lluvias. Carlos es más tímido pero de a poco empieza a soltar las palabras: “Hay alrededor de 60 piquetes en los que separamos a los animales por edad y sexo. Los toros adultos están solos porque si no se pelean y pueden romperse, y para que mantengan la mansedumbre. El agua hizo desastres pero por suerte ya nos estamos recuperando”, dice. Además, en el campo también pastan alrededor de 2600 madres puro controlado distribuidas en las cinco mil hectáreas de la cabaña.       
Para comenzar a producir reproductores de alta calidad, Las Blancas apuntó a conseguir animales de tamaño moderado, muy compactos, con buena estructura, largos y con altos índices productivos y de reproducción. Para eso incorporó embriones especialmente seleccionados de las cabañas más importantes de Estados Unidos y Canadá. Con el tiempo, el trabajo coordinado del equipo de la cabaña trajo sus frutos: es el máximo ganador de grandes campeones de Palermo en los últimos 12 años.

Los cuidados de un campeón: La preparación de los animales que van a la exposición rural de Palermo es ardua y no es para cualquiera. La cucarda no es fácil de ganar, y de esto saben Osvaldo y Carlos. “Hay que andar todo el día, funciona como en un tambo. Lo importante es estar atento a que se alimenten, y a la aparición de enfermedades. Ahora se trabaja fuertemente en la mansedumbre de los terneros, se los agarra todos los días, se los baña y se desvasan. Hay mucho trabajo en los bañaderos. Y en mayo se comienza a trabajar en el aseo de todos los animales que participan en las exposiciones”, comenta Bogliolo, y Suárez agrega: “Los terneros se palenquean a los tres meses, esto facilita el trabajo de los animales cuando son adultos”.
Todos los animales que se encierran en los corrales se alimentan con balanceado, a base de silo de maíz, grano de maíz, y componentes minerales como el cobre y el calcio. Los toros tienen una ración de entre 10 y 12 kilos por día de alimento balanceado, mientras que los animales que están a campo lo hacen con pasturas, y llegan a consumir entre 14 y 15 kilos diarios.
El especialista en nutrición animal, Gustavo Preisegger, y su equipo se encargan de la elaboración de programas de alimentación para la hacienda de Las Blancas. “A los terneros se les da un balanceado preparado en el campo, a base de maíz, soja, pellets de girasol, y afrechillo, y luego para cuidar el desarrollo de rumen, se aplica una buena cantidad de fibras de silaje y pasto. En adultos se baja la cantidad de proteínas para respetar el crecimiento, y cuando se acercan las ventas se le agrega más energía con alimento a base de maíz y también de cebada”, explica César Picco, integrante del equipo de nutrición que colabora con la cabaña.
En Las Blancas también hace trasplante embrionario e inseminación, a cargo de un equipo de veterinarios, con la colaboración de todos los que trabajan en la cabaña y que están capacitados. “Nosotros inseminamos, después vienen los especialistas a lavar y secar los embriones. Luego se congelan y se guardan, y otros se implantan para obtener terneros. Se insemina y después se le da repaso con toro a las hembras puro controlado”, explica Bogliolo. Tecnología y trabajo organizado  en conjunto: la mejor combinación.