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Revista el Federal - Sociedad - nota

Aprender el estilo de vida de los mapuches puede prevenir enfermedades crónicas no transmisibles

Un especialista del ministerio de Salud de Neuquén destacó el 'concepto de salud' de los mapuches, que involucra la armonía entre los individuos, las comunidades y el universo, y que para preservar la salud consumen alimentos en forma variada y moderada.

Un especialista del ministerio de Salud de Neuquén invitó a la población a “aprender y aplicar un poco del estilo de vida ancestral del pueblo mapuche” para revertir enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, la diabetes y la hipertensión, al conmemorarse el Día de los Pueblos Originarios de América.

“Al recorrer el territorio de nuestro país encontramos alimentos y preparaciones típicas de diferentes pueblos originarios que forman parte de nuestra cocina contemporánea. En Neuquén se destacan ingredientes como el maíz, ñaco, piñón, entre otros”, indicó el nutricionista Samuel García y destacó el “concepto de salud” de los indígenas.

Ese concepto, apuntó, “es similar al de la OMS (Organización Mundial de la Salud), que involucra la armonía entre los individuos, las comunidades y el universo; para preservar la salud consumían alimentos en forma variada y moderada“.

La cocina es uno de los ejes centrales de la cultura mapuche” y “a través de ella se aprende la relación de las personas con la tierra. Es una creación, un arte, un saber que no se basa en recetas, es la experiencia de encontrarse con el origen de los alimentos; no faltan las hierbas que condimentan los platos, el merkén, el ajo, el orégano y todo lo que ofrezca su tierra”, explicó.

Según indicó García en un comunicado, el pueblo mapuche tiene como principio “comer y alimentarse, para tener salud y no enfermarse”, de acuerdo con las formas de producción, y un “reconocimiento y uso de plantas que dan diversos sabores”

“Comer compartiendo lo propio es lo que le da identidad” a los mapuches, que preparan comidas y postres “agradables y saludables” y tienen “formas propias de cocinar como un arte que permite satisfacción, bienestar, salud”.

García describió a la alimentación mapuche como espiritual, ya que “está dada por la relación y el respeto a la estacionalidad del alimento, la que corresponde a ciclos de vida de la naturaleza y se renuevan en el ‘pukem’ (invierno): tiempo de lluvia, periodo en que se produce el We Tripantu, el día más corto del año, cuando conmemoran el Año Nuevo.

El nutricionista valoró los conceptos mapuche de “comer y alimentarse con todo lo que la naturaleza ofrece” y las “conexiones y complementariedad en los ecosistemas y agroecosistemas” que siguen “el ciclo de la naturaleza”, como un modo de prevenir varias enfermedades crónicas no transmisibles.