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Revista el Federal - Mi País - nota

Así entrena la selección de los pueblos originarios

Los forman las etnias wichi, mapuche, qom, iogi y chané, que ya se entrenan con vistas a la primera Copa Indoamericana, que se jugará en Chile en julio.

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Fuente y fotos: Télam
 
Alfredo Maximiliano Fernández tiene 22 años, es hijo de padre qom y madre mocoví. Nacido en Rosario, a los 12 años se trasladó con su familia a la localidad chaqueña de Quitilipi. “Es la primera vez que salgo de Chaco”, contó a Télam. Fernández cursa tercer año de Geografía en la Universidad del Nordeste y juega al fútbol en el equipo de la facultad con sus amigos y compañeros de estudio. “Fui de Quitilipi a Resistencia gracias a una beca que otorga la universidad a estudiantes de pueblos originarios”, contó. “Me costó adaptarme al contexto universitario, siempre aceptando lo que soy, sin olvidar de donde vengo y tratando de defender lo mío”, se plantó.
 
Cuando habla del momento que está viviendo se le iluminan los ojos: “Estoy siempre ansioso por aprender, es un honor integrar este equipo y escuchar a los técnicos de la AFA, con los cuales todos los días aprendemos algo nuevo. Cuando me dijeron de la convocatoria al principio no lo creía, fue algo gracioso para mí y ahora que estoy acá me parece un sueño”, dice el chico.
 
Alfredo es uno de los 18 jugadores seleccionados para formar la Selección de los Pueblos Originarios de la Argentina, que representará al país en julio próximo, cuando se juegue la Copa Indoamericana, conocida como la Copa América de los Pueblos Originarios, del que participarán los diez países que integran la Conmebol más los seleccionados de México y Estados Unidos.
 
Se trata de la primera selección de fútbol de pueblos originarios, formada por 18 jugadores wichi, mapuche, qom, iogi y chané, que entrenan en el predio de la AFA en Ezeiza con vista a ese torneo, a jugarse en junio en Chile. Los jugadores llegaron hace dos semanas desde Salta, Río Negro, Santa Fe, Chaco y Buenos Aires a través de la coordinación entre el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (Inai) y la AFA.
 
Juan Ramón Rosagati es de una comunidad chané de Aguaray, Salta; sus padres y abuelos hablan el idioma de su pueblo pero él entiende solo algunas palabras sueltas. Cursa una capacitación de soldadura en una escuela técnica y mientras tanto hace tareas de albañilería, pintura y otros trabajos que consigue. “Cuando tenía 8 años comencé a jugar con los chicos de mi barrio y actualmente juego de enganche suelto en el Club Central Norte, de Aguaray. El fútbol es una alegría muy grande para mi, juego desde chico y me voy a ir con el fútbol en el corazón”, asegura.
 
“Siempre soñé con estar en la AFA, pero yo sabía que era casi imposible. De un día para el otro vine y se me cumplió todo ésto que nunca creí que iba a suceder”, dice y se ilusiona con llegar llegar a jugar en “algún club grande”.
 
Aldo Marinao tiene 26 años e integra la comunidad mapuche Cañadón Chileno de Río Negro. “Me gustaba estar en el campo, trabajando con los animales y ayudando a mi abuelo, pero tuve que irme a los 17 a la ciudad a buscar laburo. Así aprendí a trabajar en la construcción y lo hice durante mucho tiempo”, reseñó. Ahora es empleado municipal en Bariloche y su tarea es “llevar y traer papeles”.
Cuando nació le diagnosticaron un soplo al corazón. Su madre le contó que los médicos le dijeron que no iba a poder hacer deporte, que tenían que operarlo en Buenos Aires a corazón abierto o de lo contrario solo viviría hasta los 5 años. Y ella no quiso que lo operasen. “Juego al fútbol desde los 8. Desde entonces siempre busqué superarme y actualmente juego en Gimnasia y Esgrima de Bariloche, un club que se formó hace un poco más de un año”, dice.
 
Los jugadores coinciden en que “dejaron todo” para estar en el plantel y cuentan que cuando se juntan a tomar mate y charlar siempre se dan aliento uno a otro, sobre todo cuando “se bajonean un poco” pues la mayoría llegó desde muy lejos y vivir este sueño los tiene con los sentimientos “a flor de piel”
También aseguran que dejarán todo en la cancha y que sus familias y la gente de sus pueblos están orgullosos de que formen parte de la selección de fútbol que representará al país en la Copa Indoamericana.
 
Toque de primera
 
En una primera instancia participaron todos los preseleccionados y tras los entrenamientos a cargo de Miguel Lemme durante la primera semana, luego reemplazado por Esteban Pogany -que regresó de un congreso de la FIFA-, con el acompañamiento del preparador físico Roberto Luzzi, este viernes se supo el listado oficial del plantel que viajará a Chile. 
 
Alfredo Acuña, coordinador del Inai, dijo a Télam que la iniciativa surgió por una invitación del Ministerio de Deporte del país trasandino, que será anfitrión de este torneo deportivo. “Cuando recibimos la invitación, en febrero, el presidente del Inai, Daniel Fernández, se reunió con la mesa nacional del Consejo de Participación Indígena y les informó de la propuesta, tras lo cual se lanzó la convocatoria con un tiempo establecido y se presentaron los que durante estas dos semanas estuvieron entrenando”, señaló Acuña.
 
El Ministerio de Desarrollo Social garantizaba la estadía, “y recurrimos a Claudio Morresi -ex secretario del área-, quien nos hizo el nexo con la AFA, y cuando les presentamos la propuesta inmediatamente se comprometieron a poner el cuerpo técnico para el entrenamiento y además tomaron la responsabilidad de ser ellos quienes definan a los integrantes del seleccionado”, explicó.
 
“Teniendo en cuenta que en Argentina existen 32 pueblos originarios reconocidos nos hubiese gustado que sean muchos más los que integren esta selección, pero por el poco tiempo que tuvimos para convocar y hacer las gestiones solo pudimos convocar a 31 jugadores de cinco pueblos”, indicó el coordinador del Inai.