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Revista el Federal - Ciencia y Tecnología - nota

Astrónomo argentino encabeza un nuevo hallazgo

Un equipo de astrónomos encabezado por el argentino Lucas Cieza observó por primera vez una línea de nieve dentro de un disco protoplanetario, tras el estallido de una estrella joven. Esta observación podría contribuir a una mejor comprensión de la formación y evolución de los planetas.

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Un equipo de investigadores encabezado por el astrónomo argentino Lucas Cieza logró observar por primera vez una línea de nieve dentro de un disco protoplanetario tras el estallido de una estrella joven.

La revista Nature publicó los resultados de este estudio que pudo realizarse gracias a las antenas del observatorio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) ubicado en el desierto de Atacama, en Chile. Esta observación podría contribuir significativamente a una mejor comprensión de cómo se formaron y evolucionaron los planetas en todo el universo.

La presencia de hielo de agua regula la eficacia de la coagulación de granos de polvo (el primer paso en la formación de planetas). Se cree que los planetas rocosos y pequeños, como el nuestro, se forman dentro de la línea de nieve, donde el agua se evapora. Fuera de la línea de nieve del agua, la presencia de hielo de agua permite la rápida formación de bolas de nieve cósmicas, que finalmente formarán enormes planetas gaseosos como Júpiter.

Descubrir que estos estallidos pueden empujar la línea de nieve del agua a cerca de diez veces su radio típico es muy importante para el desarrollo de buenos modelos de formación planetaria. Se cree que este tipo de explosiones son una etapa en la evolución de la mayoría de los sistemas planetarios, así que esta puede ser la primera observación de un evento común. 

Las estrellas jóvenes suelen estar rodeadas por densos discos giratorios de gas y polvo, conocidos como discos protoplanetarios, de los que nacen los planetas. El calor de una estrella joven de tipo solar hace que el agua que hay dentro de estos discos esté en forma de gas hasta distancias de entorno a tres Unidades Astronómicas (una UA es la distancia que nos separa del Sol, casi 150 millones de kilómetros). Superada esa distancia, debido a su presión extremadamente baja, las moléculas de agua pasan directamente del estado gaseoso al sólido, formando una pátina de hielo sobre granos de polvo y otras partículas.

La región de los discos en la que tienen lugar estas transiciones se conoce como “la línea de nieve”, que marca el lugar en el que la temperatura dentro del disco que rodea a una estrella joven es lo suficientemente baja como para permitir la formación de nieve.

El brillo de la estrella joven V883 Orionis aumentó de forma tan impactante que calentó la parte interna del disco haciendo que la línea de nieve del agua surgiera a una distancia mucho mayor de lo normal. Este gran aumento del brillo empujó la línea de nieve de agua a una distancia de cerca de 40 UA, unos seis mil millones de kilómetros.

Las observaciones de ALMA fueron una sorpresa para nosotros”, explicó el director de la investigación, Lucas Cieza. En un principio los científicos habían diseñado este trabajo para obtener imágenes de la fragmentación del disco que lleva a la formación de un planeta y acabaron descubriendo estas imágenes, lo cual representa un paso muy importante, ya que puede indicar que esos estallidos estelares sean un evento común que puede suceder en la mayoría de los sistemas planetarios.