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Revista el Federal - Actualidad - nota

Caballos a la carta

Un equipo de científicos de la UBA logró determinar el sexo de un embrión de caballo antes de implantarlo en la hembra. La técnica ya se había ensayado en bovinos y marca un avance en los criadores de polo.

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El sol resalta el brilloso pelaje de Van Bala, que con pasos cortos busca un fresco trago en el bebedero. Desde lejos, Van Bala parece  una potranca más de las tantas que pastan en el campo argentino, salvo por una cualidad que la vuelve histórica: es el primer equino de América Latina concebido con la técnica PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa o fotocopiadora de genes), que permite realizar una biopsia embrionaria y determinar el sexo de los embriones antes de transferirlos a la yegua, para generar una cría del sexo deseado. La potranca, raza Polo Argentino e hija de Espí Balu, Gran Campeón de la Rural 2007, criada por Francisco Bargalló, nació en agosto pasado por parto natural, en el haras La Vanguardia, en San Andrés de Giles, propiedad del belga Willem Melchior, que donó los instrumentos para llevar adelante las investigaciones y puso a disposición el haras, donde se recolectaron y se implantaron los embriones, luego de analizarlos en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

Hay equipo. En el proyecto, que llevó previamente un año de trabajo, participaron científicos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA). Daniel Salamone, director del Laboratorio de Biotecnología Animal de la FAUBA, los veterinarios Javier Jarazo, Andrés Gambini, el biólogo molecular Rafael Fernández Martín, y Leonardo Muredas, veterinario de La Vanguardia. “Esto se debe a un mayor favoritismo por obtener hembras en caballos de polo, y es una gran ventaja porque los haras necesitan reproducir una mayor cantidad de hembras. El tema ya estaba instalado en el ambiente, había algunos grupos de avanzada que hicieron trabajos experimentales, nosotros lo que hicimos fue, de alguna manera, cerrar el círculo, porque otros especialistas ya habían sacado los embriones”, explica Salamone, especialista en técnica de transplante y miembro desde hace 16 años de la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones (IETS). En 2010 el equipo del laboratorio de biotecnología animal de la FAUBA ya había clonado con éxito el primer caballo de América Latina, Ñandubay Bicentenario.

El proceso. El primer paso antes de aplicar la técnica PCR, es extraer el embrión, y tomar una muestra microscópica de no más de 5-6 células de las 120 que tiene el embrión, y con esas células se hace un estudio molecular, que es una suerte de fotocopiadora de genes, que amplifica el número de copias de un gen que se encuentra en el cromosoma X o en el cromosoma Y. “Es una técnica de biología molecular por la cual se puede confirmar el sexo del animal. El embrión que no es del sexo buscado se puede congelar y vender, o usarlo en la producción de células madre”, comenta Salamone. Una vez confirmado el sexo, el embrión se implanta en la yegua receptora.  “A veces se sabe en el día, y a veces no exactamente en el mismo día, pero uno ya puede tomar la decisión de retener el animal que uno está interesado. Además, estamos intentando desarrollar nuevas microcirugías, que permitirán multiplicar los equinos de nuevas formas. Pero esto recién arranca”, dice el especialista en técnica de trasplante.
Leonardo Muredas, veterinario de La Vanguardia, estuvo a cargo de la recolección de embriones en el campo durante todo el período reproductivo de 2011, y del seguimiento desde la gestación hasta el nacimiento de la potranca. “El parto fue natural. Y a partir del momento en que implantamos los embriones, realizamos el seguimiento desde la gestación hasta el nacimiento, lo continuamos en el campo. Lo que se estuvo haciendo es comprobar cuán comercial puede ser el empleo de la técnica PCR”, dice Muredas, quien además destacó el trabajo en equipo entre la universidad y la empresa para llevar adelante el proyecto.
En el Argentino Abierto de Polo que se terminó de jugar el fin de semana pasado en Palermo, Dolfina Toro, de Bartolomé “Lolo” Castagnola, es prácticamente el único macho reconocido que participa del torneo. ¿Acaso será el fin de la presencia de caballos machos en el Abierto? ¿Dolfina Toro será el último caballo macho que galope por el césped de la cancha 1? Si bien estadísticamente en todos los Abiertos de Polo que se jugaron en Palermo participaron más hembras que machos, la aplicación de la tecnología PCR apunta a que las hembras sean las estrellas que predominan en el polo argentino. Y con este logro genético, esa presunción va camino a volverse cierta