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Revista el Federal - Actualidad - nota

Científico argentino estudia la contaminación del aire para la OMS

Un epidemiólogo argentino fue convocado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para participar del informe que advertirá sobre los efectos adversos de contaminantes del aire.

Desde hace algunos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió actualizar las evidencias sobre los efectos adversos de contaminantes del aire: partículas, ozono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre.

Pablo Orellano, especialista en epidemiología e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), fue convocado por la OMS para participar de este informe cuyos resultados serán publicados en las nuevas Directrices para la calidad del aire mundial próximamente.

Cinco equipos científicos del mundo se están ocupando de relevar los principales papers sobre la temática y analizar la evidencia disponible sobre efectos de los principales contaminantes en la mortalidad: son dos grupos de Reino Unido, un grupo de China, un grupo de Holanda y, por primera vez en la historia, uno de Argentina, liderado por Orellano, de San Nicolás.

El tema de investigación como científico del CONICET de este investigador argentino es la influencia de la contaminación atmosférica en la epidemiologia de las enfermedades respiratorias.La convocatoria de la OMS surgió a partir de un paper que escribí junto a mi equipo de trabajo sobre el efecto de la polución del aire en niños y adultos con asma, publicado en la revista Plost. Luego de la publicación de ese trabajo, desde la OMS identificaron a nuestro equipo como un posible grupo para participar de su propio relevamiento”, comenta.

Tras una ardua selección, Orellano y su equipo, radicados en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de San Nicolás, fueron anoticiados de que serían uno de los cinco equipos del mundo seleccionados. En su caso, se les pidió que releven qué incidencia a corto plazo tiene la contaminación del aire en casos de mortalidad general, por patologías cardiovasculares, respiratorias y cerebrovasculares. Además de estos grupos de investigación, un destacado equipo de expertos internacionales evaluará los resultados obtenidos, seleccionará los más relevantes y los adaptará a los contenidos del documento de la OMS.

El último antecedente oficial sobre la contaminación del aire es de octubre de 2017, cuando la OMS publicó un informe donde afirmó que “más del 90% de la población mundial respira un aire que viola los parámetros de calidad establecidos”. Cada año los ambientes contaminados causan la muerte de casi 1,7 millones de niños menores de 5 años por agua contaminada, falta de saneamiento, malas prácticas higiénicas y contaminación interior o de la atmósfera. Además, según el informe, hay un aumento exponencial del riesgo de enfermedades cardiacas, derrames y cáncer por la exposición al aire contaminado.

El grupo de Orellano que se está ocupando de relevar los papers sobre contaminación del aire del mundo, casualmente, se ubica en San Nicolás, una ciudad en el extremo norte de la provincia de Buenos Aires. Es allí donde se ubican varias de las industrias metalúrgicas más importantes del país e incluso de Latinoamérica, y por ende donde es particularmente interesante estudiar allí los potenciales efectos sanitarios de la contaminación del aire.

La guía de la OMS en la que están trabajando servirá para que se efectúen recomendaciones sobre concentraciones umbrales de contaminantes y sus efectos, recomendaciones que luego podrán tomar en cuenta los gobiernos a través de sus políticas públicas, los médicos clínicos, y la población en general, para ser capaces de prevenir o mitigar los efectos de la contaminación en la salud.