Muy nublado
T 26.5° | ST 28° Buenos Aires, Argentina
Revista el Federal - Mi País - nota

Comenzó “La Manca Fiesta” en la puna jujeña

La tradicional "Manca Fiesta", o "Fiesta de las ollas", uno de los encuentros más antiguos de los pobladores de la puna jujeña, se celebrará en la ciudad fronteriza de La Quiaca, donde cientos de feriantes provenientes de toda la provincia y del sur de Bolivia emularán el tradicional trueque o intercambio de variados productos. Hasta el jueves los cerros tendrán actividad y color. Leé la nota y enterate cómo es esta fiesta.

Tags

Más de 350 personas entre artesanos, productores y feriantes de distintos puntos de la provincia, junto a pequeños emprendedores de la provincia Modesto Omiste del sur de Bolivia, se instalarán en los predios del ex Ferrocarril de La Quiaca y pernoctarán en la zona hasta el próximo jueves.

Vienen personas del altiplano boliviano, trayendo ollas, tinajas, platos de barro cocido y otros objetos de alfarería primitiva. También llegan habitantes de la Puna jujeña con tejidos de lana de llama, barracanes, picotes, chalonas, papas, chuño. Los pobladores de los valles vecinos traen frutas disecadas, semillas, sombreros ovejones y canastos. Durante esta feria se realiza el “trueque” de vasijas por productos agrícolas y artículos de manufactura casera. Abunda la comida regional, música y bailes en típicas carpas. Poco es lo que se vende, mucho lo que se trueca. La ganancia es pobre pero la diversión es rica.

“Durante los seis días se muestra una fuerte participación del éjido rural regional compuesto por pobladores de Yavi, Santa Catalina y de pequeños caseríos como La Intermedia, Casira, Matancillas, entre otros”, dijo José Moreno, del municipio local, que organiza el evento.

Cientos de colores se conjugarán a través de los múltiples productos frutihorticolas que se exponen de las diferentes regiones de Jujuy, ya que los productores de la Agricultura Familiar se acercarán al lugar para comercializar e intercambiar sus cosechas.

Cada feriante que se sitúa en las más de cinco hectáreas de la zona prevista, se agrupará de acuerdo al rubro al que pertenece junto a sus pares y una vez emplazado el puesto de venta e intercambio, se procederá a la chaya de los mismos para “pedir por un año de prosperidad en la cosecha o producción de cada emprendimiento”, explicó Moreno.

Si bien la feria no produce una gran ganancia económica es un acontecimiento único que está siendo revalorizado: los locales lo disfrutan mucho y los turistas encuentran en ella la excusa ideal para llegarse hasta La Quiaca y comprar todo tipo de cosas, generalmente por precios muy bajos.

La “Manca fiesta”, es considerada como una de las expresiones más importantes del calendario cultural de la provincia ya que históricamente mantuvo la práctica del trueque o intercambio de productos de diferentes regiones, para contar con elementos que no se hallaban en la desértica Puna.

En ese marco las olleras se convierten en intérpretes al exponer cántaros, virques, yuros, platos y recipientes más pequeños, entre otras creaciones, elaborados artesanalmente con arcilla cocida, propio de la zona andina y en especial del altiplano boliviano.

También llegan habitantes de la Puna jujeña con tejidos de lana de llama, barracanes, picotes, chalonas, papas, chuño; y gente de los valles vecinos, con frutas disecadas, semillas, sombreros ovejones y canastos. Durante esta feria se realiza el “trueque” de vasijas por productos agrícolas y artículos de manufactura casera, abunda la comida regional, la música y los bailes bajo las carpas.

Hay música de quenas y anatas, retumbo de cajas, chisporrotear de charangos. Hay coplas de amor y regateos sin fin en quechua y en español. Hay cantos y bailes; encuentros y apresurados romances. No faltan los brujos, un poco médicos, pero fundamentalmente yuyeros que todo lo curan, lo adivinan y lo solucionan todo.

Pero con el correr de los años la venta y exposición de diversos productos fueron agrandando la participación de los actores, lo que puso en evidencia el crecimiento de la economía regional y también su diversidad cultural, por lo que ya no todo se reduce al trueque en la Manca Fiesta.

En esta oportunidad, por ejemplo, se llevará a cabo una feria de animales donde instituciones como el INTA, Senasa y la Corporación para el Desarrollo de la Cuenca de Pozuelos (Codepo), elegirán a los mejores ejemplares ovinos y camélidos de la región a fin de demostrar el mejoramiento en la producción y calidad de este rubro.

Los visitantes, además de disfrutar del encuentro cultural, mañana podrán participar de espectáculos musicales donde se prevé la actuación de artistas de renombre nacional como “Gustavo Patiño” y el grupo folclórico de “Canto 4”.

También se sumarán los grupos artísticos, “Sentimiento Mansero”, junto a los artistas locales “Los Shulkas”, “Anateritos”, “Mallku”, cuadrillas de cajas y recitadores costumbristas, entre otros. Efectos del maridaje entre el folclore y la modernidad.

Hay música de quenas y anatas, retumbo de cajas, chisporrotear de charangos. Hay coplas de amor y regateos sin fin en quechua y en español. Hay cantos y bailes; “encuentros” y apresurados romances al mejor estilo Puneño: pocas palabras, mucho juego de manos y hechos concretos al anochecer entre arenas blandas y telares confidentes. La Manca Fiesta representa el sentir más profundo del altiplano.