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Revista el Federal - Ciencia y Tecnología - nota

Con una impresora 3D le hicieron el caparazón a una tortuga

Freddy es una tortuga que perdió su caparazón en medio de un incendio forestal, un grupo proteccionista de animales llamados "Los Vengadores de Animales" se unieron para crear un caparazón que fue impreso en 3D, de esta manera, la tortuga pudo sobrevivir.

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La tecnología ayudó y salvó la vida de una tortuga que había perdido su caparazón en un incendio forestal en Brasil. El estado de Freddy, el nombre que le pusieron al quelonio se hizo estado público y la sociedad se movilizó para intentar salvarla, un grupo denominado Los Vengadores de los Animales imprimió en 3D un caparazón y de esta manera la tortuga pudo sobrevivir.

Por definición una impresora 3D es una máquina capaz de realizar réplicas de diseños en tres dimensiones, creando piezas o maquetas a partir de un diseño hecho en una pc, o tomado a partir de un escaner 3D. La idea es simple: la impresora convierte un archivo de dos dimensiones en un prototipo real de tres dimensiones. Actualmente se usan mucho para crear prótesis para personas con discapacidades.

La tortuga Freddy se convirtió en la primera tortuga del mundo en tener un caparazón hecho con esta tecnología. En el diseño intervinieron los miembros de un colectivo proteccionista llamado Los Vengadores de los Animales, que se dedican a rescatar y salvar animales en riesgo. El caparazón fue diseñado por Cicero Moraes, luego trabajó el cirujano dental Paulo Miamoto y por úlltimo y para los detalles finales llamaron al artista plástico Yuri Caldera, quien pintó el caparazón una vez impreso.

De esta manera, uniendo el trabajo de hombres con la asistencia de una tecnología nueva que cada vez muestra mayor versatilidad en su uso, se pudo salvar la vida de una tortuga. Los Vengadores de Animales, cuestionan la inacción del estado ante los reiterados incendios forestales que se vienen llevando a cabo en Brasil, fundamentalmente en la selva amazónica, el mayor pulmón del mundo que es deseado por su madera y por la avaricia inmobiliaria.