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Revista el Federal - Cultura - nota

Conocé al artista que hace arte con deshecho marino

Ralph Groenheijde es un psicólogo holandés que se dedica, junto a un grupo de voluntarios, a limpiar las playas y recolectar basura que luego las vuelve obras de arte. La acción ecológica se volvió también una terapia que practican niños, jóvenes y adultos. Entre todos ya han juntado 40 toneladas de basura. 

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Lo que para muchos son sólo tachos de basura en la playa, para el holandés Ralph Groenheijde son tachos de tesoros, como les gusta llamarlos. En el interior de ellos halla material para hacer obras de arte. Pero como muchas personas tiran basura sobre la arena, su acción se extiende no sólo a usar los deshechos de los tachos, sino que organiza rastrilladas para limpiar las playas y crear obras a partir de la basura recolectada.

La idea la tuvo cuando veraneó con su familia en Costa Rica y su pequeña hija de dos años en vez de juntar conchas de mar, se divertía trayéndole corchos. De regreso a su hogar, este psicólogo de 44 años,  supo que podía hacer algo más que recolectar la basura de la costa de Scheveningen, en las afueras de La Haya. Así fue que se estableció un programa de acción y comenzó a juntar la basura de los tachos y de la playa. Con cada cosecha de elementos de deshechos comenzó a hacer obras.

Un amigo le propuso ocupar una sala en un local en La Haya, ofrecimiento que Ralph aceptó de inmediato. Llamó a su galería “TrashUre Musseum” (trash, basura – treasure, tesoro) Desde aquí difundió su particular misión: limpiar las playas para crear y diseñar obras a partir de la basura.

Pronto halló voluntarios y muchos de ellos, además de hacer una acción ecológico, comprobaron que limpiar las playas se volvía una terapia. Esta actividad se difundió y pronto Ralph tuvo un pequeño ejército de buscadores de tesoros.

Llamo a los tachos de basura, tachos de tesoros, y ahora somos cazadores de tesoros” Les arenga en la playa a su equipo de recolectores. Antes de salir, les anuncia que ganará aquel que traiga más tesoros. Los grupos que lo acompañan varían en edades, hay niños, jóvenes y adultos que se unen a la cruzada de limpiar las playas de la ciudad para ayudar a mantener cuidado el medio ambiente.

Ralph entendió que podía ponerse un desafío mayor: llamar a todos los habitantes del país que quisieran limpiar la playa en su totalidad, se pudo un tiempo: 90 días, y así fue que ayudado por cientos de voluntarios en tres meses recolectaron 40 toneladas de basura. Gran parte de ella ahora está expuesta como obras de arte en TrashUre Musseum.

Pero Holanda le quedó pequeña a este artista, en la inauguración de su muestra tiró la proclama: “No hay que hacerlo únicamente en La Haya! Hay que aplicarlo en todo el mundo. Es una idea tan simple!