Nublado
T 13.1° | ST 13.1° Aeroparque Buenos Aires, Argentina
Revista el Federal - Mi Pueblo - nota

Conocé “Kurache”, el hostel ecológico de Tandil

Fuimos a conocer "Kurache", el único hostel ecológico de Tandil, un complejo de dos casas naturales hechas de barro bajo los preceptos de la permacultura. Conocé otra forma de hacer turismo.

Texto y Fotos: Leandro Vesco

Kurache es un complejo de dos casas hechas de barro, bajo los preceptos de la permacultura que ofrece la posibilidad de hospedarse pero también de realizar actividades que tienen que ver con el cuidado del medio ambiente, y la fabricación de ladrillos de barro para mostrarnos que otra forma de construcción es posible, que la podemos hacer nosotros mismos, y que todo en la naturaleza funciona en círculos. Queda en Tandil, y es un lugar de encuentro donde la naturaleza es la anfitriona.

Jorge Spivak dejó Buenos Aires y se fue a Tandil. Desde siempre se mostró interesado por la cosmovisión de los pueblos originarios, y algunos viajes iniciáticos por Bolivia y Perú le hicieron ver que era posible otra forma de vivir. Así nació Kurache, el único eco londge de Tandil. “Lo que quiero transmitir es que es posible vivir en armonía con la tierra, no sentirnos dueños de ella, sino parte de ella” Las casas son un ejemplo de construcción natural hechas con gran dedicación y cuidado. “Quería preservar la calidad. Todavía hay gente que mira este tipo de construcción como básica, pero en Kurache comprobamos que se puede hacer una casa confortable, de calidad, con materiales naturales

En un mundo cada vez más estandarizado en lo que respecta a ofrecimientos hoteleros, poder hospedarse en una casa de barro constituye una experiencia intransferible. Entrar a Kurache sorprende, las gruesas paredes de barro producen un silencio conciliador, el elemento natural tiene vibración y se percibe. Hace bien entrar en contacto con la tierra, la arcilla, la madera. Se siente una diferencia notable con respecto a la construcción tradicional. “Hay varias técnicas que usé, el ladrillo de barro crudo, la greda, que es la segunda capa de la tierra, que mezclé con paja y bosta, luego se le va agregando arena para tener más estructura, el revoque lo hice con una arcilla de Barker”

Cuesta creer que a pocos kilómetros de Kurache está Tandil, la meca del turismo de cabañas. Aquí las aves parecen acompañar la propuesta de Jorge, hay una paz especial que se transmite y se siente en el pasto, en las paredes y en cada rincón del terreno. En medio de las casas hay una huerta, que abastece a Jorge de alimentos sanos. “La permacultura es un modo de vida que te enseña a cultivar tu propia comida. Mi objetivo es poder vivir cada vez más con lo que produce la tierra, esto te lleva a vivir más en armonía con el lugar” El hostel está pensado como un lugar de encuentro, “un espacio abierto a recibir viajeros que lleguen a Tandil en busca de disfrutar de la naturaleza. Con espacios cálidos de construcción natural, armonizados con el entorno. Hay habitaciones privadas y compartidas con una cocina comedor equipada. Y un espacio circular para actividades grupales”

Una de las experiencias que se pueden vivir en Kurache es la ceremonia del “Temazcal”, se trata de entrar en una carpa en la que son calentadas piedras volcánicas al rojo vivo a las que se le vierte agua, el fin es poder meditar con ese vapor telúrico. “Hay cada vez más gente interesada en este tipo de propuestas, personas que sienten que quieren vivir de esta manera. Lo mejor que puede pasar es que la gente sienta esta experiencia como algo natural, entiendo que está muy bien incorporar la tecnología, como el wi fi, esto hará que este modelo de vida se expanda más”, sostiene Jorge al detallar que las casas naturales cuentan con luz eléctrica y señal de internet.

Kurache forma parte del grupo de Turismo Rural Tandil, que es coordinado por María Elena Valdez, quien a su vez depende de Cambio Rural de INTA, quienes en la provincia de Buenos Aires crearon una red de turismo rural con emprendimientos exitosos que demuestran que es posible el camino de la recuperación de los pueblos con propuestas que tienen que ver con el cuidado de la tierra y la generación de proyectos sustentables.

Sin el apoyo que debería tener del municipio, que todavía no regula la construcción natural, Jorge Spivak representa la vanguardia de un movimiento que cada vez toma más fuerza. “La gente se siente cómoda en una casa ecológica. Todo en la naturaleza es circular, todo se recupera, todo se transforma, tenemos que hacer de cada cosa, un círculo” Kurache es un ejemplo: su baño seco ayuda a no contaminar. Caliente en invierno y fresca en verano, la casa natural invita a conocer otra forma de vida durante todo el año.  

 E mail de contacto: turismoruraltandil@gmail.com