T 20° | ST 20° Aeroparque Buenos Aires, Argentina
Revista el Federal - Especiales - nota

Construyendo emociones: Equinoterapia a Cielo Abierto

En San Pedro, 'A Cielo Abierto' apuesta por los beneficios de la Equinoterapia. Conocé el trabajo de este equipo a través de un diálogo con el Ing. Agr. Roberto de Igarzabal.

Por Matilde Moyano

Abrir las paredes del consultorio. Ese fue el deseo que impulsó el nacimiento de ‘A Cielo Abierto’, un equipo de Equinoterapia que ya cumple cinco años de vida en San Pedro, provincia de Buenos Aires, para brindar oportunidades de sanar y mejorar la calidad de vida.

Así fue como el Ingeniero Agrónomo Roberto de Igarzabal, experto en caballos, recibió la propuesta del Psicomotricista Leonel Duro para romper los esquemas del consultorio. Hoy, entre 15 y 17 personas de pueblos vecinos de hasta 30 kilómetros, como Baradero, llegan a ‘A Cielo Abierto’ para interactuar con Farolito, Pitufo, Botas, Pilarito y Nervio, los caballos que se encargan de favorecer su desarrollo físico, cognitivo, emocional, social y ocupacional.

En su mayoría son niños quienes asisten a este lugar para tratar una discapacidad con este equipo formado también por terapistas ocupacionales, docentes de educación física y auxiliares, quienes acompañan y cuidan todo lo que conlleva montar a una persona a un caballo.

Ahora bien, ¿cómo es que la acción de montar un caballo puede consistir en una terapia?

El andar del caballo tiene los mismos parámetros del movimiento de la marcha humana. A pesar de tener cuatro patas, toda esa locomoción se transmite a través de todo su cuerpo al que está montado y le genera los movimientos a aquella persona que está postrada. Como por ejemplo la apertura de piernas, poner en movimiento la cadera, hombros, columna, aparato digestivo.

Esto es lo que explicó Roberto de Igarzabal en diálogo con El Federal, y aclaró que “Yo soy quien está a cargo de los caballos, pero he aprendido de los terapistas que están conmigo en el equipo.”

La equinoterapia está destinada a personas con problemas de motricidad, ¿y a quiénes más?

El espacio de la naturaleza, que es tan rico, en ese contexto las familias también se animan, y en cierta manera me animo a decir que también hacen terapia. Los padres ven a sus chicos: “¡Papá, mirá cómo ando!”, hay un ida y vuelta en el tratamiento, incluso para nosotros mismos.

Hemos incorporado alguna vez a los papás, un chico montando con nosotros, y a la par, la mamá montando en otro caballo y no te imaginás el cuadro precioso que era.Y así los hacemos caballeros a los chicos. Realidades postradas en sillas de ruedas, siempre mirando de abajo, porque en la mayoría de los casos no se pueden poner de pie, y de golpe los elevás un metro y medio o más, y les permitís mirar desde arriba.

Así como el caballo le hace bien al paciente, ¿es recíproco? ¿Se puede ver alguna diferencia entre un caballo que se destina a esta terapia y un caballo de otro ámbito?

Cada uno tiene que tener su encuentro. Cada par, cada binomio, se hace centauro. Nosotros a los caballos los hemos domesticado un poco más. Para que te des una idea, no solamente en el contacto cuerpo a cuerpo, si no que hasta hemos hecho cumpleaños y de golpe viene una torta, que además de una velita viene con un poco de pasto fresco, para que el caballo coma de la torta. Eso no creo que sea habitual en el deportista, sin desmerecerlo, cada uno tiene su encanto. Lo domesticás un poco más.

Es que el caballo no es una parte menor…

¡No! Él es parte del equipo. El caballo además tiene una temperatura más alta que la temperatura del cuerpo humano, entre 39 y 40 grados, con lo cual el paciente también recibe su calor.

¿Hay algún caso puntual que quieras contar sobre algún tratamiento?

Yo vengo del campo, trabajaba con los caballos de una hacienda. Hice un trabajo con un caballo no tan domesticado con una chica que era muy inestable, muscularmente, motrizmente, y en un principio no creí que fuera una buena idea subirla al caballo. Pero hoy anda sola, hace ejercicios sola, tira la pelota, la ataja.

O sea que claramente se ve la evolución de los chicos.

La palabra evolución es importante, porque en un principio lo que buscábamos por sobre todo era que la persona no involucione, y sin embargo conseguimos que la persona incluso evolucione. En la interconsulta con otros ámbitos, uno de ellos es un instituto reconocido de Escobar, donde el neurólogo nos envió una nota felicitándonos por el proceso de evolución de un paciente suyo a partir de la equinoterapia.

¿Qué significa para vos dedicarte hoy a la equinoterapia?

Es un momento de plenitud personal. No dejo de ser un productor, un asesor agropecuario, pero hoy también un espacio que es respuesta a mi vocación por los caballos, que siempre la tuve, y por eso me buscaron. Y con esto dejaría una “moraleja terapéutica”: escúchen su vocación, elíjanla y vívanla con confianza, porque lo mejor que te puede pasar en la vida es darte cuenta de que has vivido coherente a lo que amás.

Roberto nos explicó que si bien trabajan con obras sociales, “algunas ven a esta actividad con recelo, y no hay una ley que sustente la equinoterapia a nivel nacional.”

Actualmente ‘A Cielo Abierto’ busca ampliar la actividad a experiencias de encuentro, que logren reunir, por ejemplo, a los chicos con los ancianos, así como también otros proyectos. El equipo propone a quienes deseen colaborar para solventar algunos tratamientos contactarse a través de Facebook, y ayudar así a “construir emociones”.