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Revista el Federal - Turismo - nota

De la pluma al Facebook

En una de las casonas históricas de Ituzaingó, Corrientes, los manuscritos y libros revelan parte del quehacer correntino y del país. El escritor Miguel Raúl López Bréard muestra su mundo de letras, relatos e historias.

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De las viejas casonas que pueblan el recorrido histórico de la ciudad de Ituzaingó hay una en especial que se exhibe blanca inmaculada, con enormes ventanas casi hasta el suelo, de rejas forjadas a manos y un detalle junto al llamador de bronce que es la talla de una mano: el símbolo masón. Sobre la puerta de ingreso, el ventiluz está protegido por una reja en forma de abanico que contiene la fecha 1886, año en que se construyó esta vivienda. Se abre la puerta e invitan a entrar a El Federal. Todas las paredes están cubiertas de bibliotecas repletas de libros. Y el anfitrión, Miguel Raúl López Bréard, es un libro viviente: “El símbolo corresponde a la masonería mitrista”, dice enseguida. López Bréard ha dedicado gran parte de su vida a estudios históricos, costumbristas, del folklore, la antropología guaranítica y las costumbres locales. Y sigue diciendo que el símbolo masón del portal de entrada tiene que ver con el grado masónico al que pertenecía el morador, Juan Oporto, hacendado muy importante de la zona que poseía unas 40 mil hectáreas y tres cascos de estancias que ya no existen.
La antigua casona era aún más grande en su versión original. “Tenía catorce habitaciones, tres patios y caballerizas, cocheras y dependencias de servicio perteneció a la madre del bisnieto de Juan Oporto. “Y este escritorio -López Bréard señala el mueble lustroso de roble- se dice que fue de la época de la fundación de Ituzaingó. Según decía mi abuelo, pertenecía a la gobernación de Corrientes y puede ser que sobre él se haya firmado el decreto fundacional de la ciudad.”
Como en la rivalidad del Boca–River, siempre que uno pisa el suelo correntino la historia de liberales y autonomistas, con sus pañuelos colorados o azules que los identifican, está presente en cada familia. “Por parte de madre, mi familia era liberal mitrista y por parte de padre, autonomistas”, dice y se sonríe el estudioso al tiempo que concluye: “Yo fui frondizista”. En su vida, López Bréard ha sido además legislador y jefe de ceremonial de la gobernación de Corrientes, labor por la que pudo incluso acompañar al entonces presidente Don Arturo Frondizi. Y sus más de veinte obras escritas son publicadas en Asunción (Paraguay) y en Corrientes por la editorial Moglia.
La vieja casona se convierte de pronto en museo, cuando los cuadros y los elementos que la adornan también tienen su historia. Desde un sable sanmartiniano hasta otro que perteneció a un comisario y muestra la virola de plata que remata la vaina.
De esta vivienda, Don Miguel cuenta que hasta Raúl Alfonsín durmió en ella mientras estaba en campaña. También Raymundo Meabe, gobernador de Buenos Aires nombrado por José Félix Uriburu en 1930. Y el nuncio apostólico Calabresi y el cardenal cordobés Primawwwa. Asimismo, los escritores colegas de toda la región se llegan aquí.
Se ríe cuando se lo consulta sobre sus obras escritas y sobre cuánto escribe por día. Comenzó con la pluma a fuente a escribir sus obras y luego siguió con las máquinas Remington, se ríe con el Facebook y cuenta que es “como un recreo” esta nueva modalidad cibernética, a diferencia de lo que hizo toda su vida. Sin embargo, se parece en la rutina, porque cuando llega del campo en el que trabaja con su hijo y su nieto en producciones agropecuarias, forestación y pastera, descansa y se mete en Facebook. “Hay de todo. Me resulta muy simpático, es un mundo nuevo”, concluye. En su página, hay comentarios de escritores, fotos históricas como la que colgó un mes atrás, en blanco y negro, que muestra la fachada de la Estancia Santa Tecla, la propiedad que fue de Ernesto Eliseo Ezquer Zelaya (Gato Moro). Justamente, este tema es el eje de su última novela, “Gato Moro, el señor de Santa Tecla”. Aún está en la gatera, al salir, en la imprenta de la editorial Moglia, el sello por excelencia que los escritores del litoral y en especial de Corrientes unen a sus obras de relatos sobre historias pasadas, de hoy y de siempre. De colección.