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Revista el Federal - Ecología - nota

El monocultivo de soja creó ríos subterráneos en San Luis

La proliferación de nuevos ríos subterráneos en la provincia de San Luis responde a un fenómeno denominado 'sapping'. Son galerías gigantes de 50 metros de ancho por 25 de profundidad.

El documental científico ‘Río Nuevo‘ refleja los estudios que están realizando los científicos del Grupo de Estudios Ambientales del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), quienes comenzaron a investigar en 2008 la proliferación de nuevos ríos subterráneos en la provincia de San Luis. Los causantes serían las plantaciones de maíz y soja sin rotación de cultivos.

Este fenómeno se denomina sapping. Se trata de un proceso erosivo generado por agua subterránea, que provoca colapsos y cañones. El agua no cava desde arriba hacia abajo sino desde abajo hacia arriba. A través de este proceso, por ejemplo, se formaron hace miles de años algunas ramas del Gran Cañón del Colorado. Y se cree que la superficie de Marte también habría sido moldeada por sapping. “A nosotros –cuenta Jobbágy- nos llevó mucho tiempo darnos cuenta de que lo que teníamos enfrente era sapping. La rareza del proceso local es su fenomenal escala en el espacio: los nuevos ríos de San Luis son galerías gigantes de 50 metros de ancho por 25 de profundidad”.

El Río Nuevo es el más espectacular de los seis nuevos ríos que hasta ahora se formaron, porque es el que tiene los zanjones más profundos, de hasta 25 metros. No sabemos hasta dónde puede llegar la profundización, la única barrera física está en la roca dura del basamento”, expresó Esteban Jobbágy, líder del equipo de agrónomos, biólogos y técnicos.

Lo que más preocupa al investigador no es la profundización sino la capacidad de ese curso de agua de mover barro, que podría llegar a poner en riesgo a la periferia de Villa Mercedes y cortar las rutas 7 y 8. “Si se cortan esas dos rutas al mismo tiempo, el movimiento de mercaderías del país estará complicado: será un problema de magnitud nacional y casi regional, porque Chile y Brasil intercambian por esas rutas. Las pérdidas podrían ser millonarias”.

Ante este panorama, los investigadores firmaron recientemente un convenio con la provincia de San Luis para encargarse de proyectar cómo seguirá la problemática, monitorearlo y plantear posibles obras para frenarlo, “porque nadie sabe bien qué obras hacer. Nuestro trabajo será ir orientando eso. Está el problema práctico, y la dificultad de explicarlo con el estado del arte de la Ingeniería Hidráulica y la Hidrogeología: es ahí donde entramos nosotros a tratar de buscar explicaciones para después encontrar soluciones”. Los estudios se realizarán a través de modelos de simulación computacional hidrológicos y geomorfológicos.

A partir de la exhibición del documental, los investigadores recibieron llamados de pobladores de San Luis e incluso de Córdoba que manifiestan que están viendo fenómenos parecidos en sus ciudades. Y además, ya hubo dos acciones concretas motivadas por el propio gobierno de la provincia: se establecieron planes de uso de la tierra inspirados en la legislación de Uruguay, pionera en este sentido  –“los dueños de la tierra, de ahora en más, son los responsables de presentar un plan que asegure la rotación de cultivos por cinco años”, explica Jobbágy-, y planes de reforestación de la zona.