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Revista el Federal - Mi País - nota

Estudiantes producen biodiesel en Córdoba

Se trata de un proyecto del Instituto Provincial de Educación Técnica Nº 89 “Paula Albarracín” de la localidad de Devoto. Se impulsó por iniciativa de una docente, y tras un gran trabajo lograron hacer la primera entrega de combustible para los vehículos que prestan servicio municipal. Se realizó a partir del reciclado de aceite de cocina usado que recolectaron de domicilios y locales gastronómicos. Conocé la historia de estos jóvenes que piensan en cómo cuidar su medio ambinte.

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Devoto es una pequeña localidad del Departamento San Justo, en la provincia de Córdoba, en el límite con Santa Fe. Allí, estudiantes y profesores del Instituto Provincial de Educación Técnica (IPET) Nº 89 “Paula Albarracín” realizan un interesante proyecto: producen biodiesel para la administración municipal.

El pasado viernes, durante una jornada denominada “Puertas Abiertas”, se hizo una breve ceremonia para dejar constancia de la entrega de la primera producción del “Biotec 89”. Se trataron de 110 litros de combustible ecológico que se volcaron en dos de los vehículos que prestan servicio en las calles de la localidad. 

Esta entrega, que se realizó frente a la planta piloto escolar en la que se elabora el biodisel, quedó simbólicamente asentada en un certificado que la Prof. Silvia Cavagliato, quien impulsó esta idea, entregó al Intendente Municipal, Raúl Reano.

La historia de estos alumnos que decidieron hacer combustible ecológico nació hace un año y medio atrás. Un grupo de docentes coordinados por la profesora Cavagliato inició un proyecto para diseñar una planta de fabricación de biocombustible y aplicar en ese proceso el aceite que se utiliza en restoranes, rotiserías y domicilios particulares de la localidad.

Los aceites vegetales usados en la gastronomía y aún en los propios hogares son un verdadero problema para el medio ambiente, ya que si no son tratados adecuadamente, pueden alterar el proceso de recuperación en las plantas depuradoras de efluentes e incluso contaminar los acuíferos subterráneos. Por tal motivo, este trabajo experimental surgido en las aulas del instituto técnico resulta de tan importante para la protección del medio ambiente.

El próximo paso del proyecto fue producir el suficiente volumen de combustible como para poner un auto en marcha y realizar un paseo por las calles de la localidad. En el mes de abril se concretó la primera etapa. En ese momento se realizaron las primeras pruebas para fabricar biodiésel a partir de aceite comestible usado, anunciándose que el objetivo final era proveer de carburante para impulsar los vehículos de la Municipalidad de Devoto. El paso previo a concretar ese fin fue trasladar el proceso de transformación de la materia prima a la escala necesaria para la producción mediante una planta en la que se viene trabajando desde el año pasado.

Con el biodiesel producido ahora había que hacer la prueba de fuego: hacer que un auto anduviera. El exitoso experimento se realizó en el taller de la tradicional concesionaria local Ford. Allí concurrieron los estudiantes de 6º año de la especialidad “Equipos e Instalaciones Electromecánicas”, acompañados por los profesores Silvia Cavagliato, Gerardo Venica y Pablo Ferroccio. Básicamente se trató de inyectar el combustible a la bomba del automóvil, que respondió eficientemente al ser puesto en marcha. De este modo, se logró demostrar que el producto está en condiciones de propulsar un vehículo.

Cabe destacar que -además del municipio- acompañaron desde sus orígenes al proyecto otras instituciones y comercios del medio, al que se le sumaron después las especialidades técnicas del colegio y el Bachillerato en Informática, fortaleciendo la iniciativa y permitiendo su crecimiento y proyección.

En el transcurso de la ceremonia hizo uso de la palabra la Prof. Silvia Cavagliato, sostuvo que todo surgió “casi como un loco sueño”. Resulta admirable el trabajo de alumnos y docentes que, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en el aula, tratan de encontrar alternativas para una mejor calidad de vida, ya que el uso de este tipo de combustibles resulta menos dañino para el medio ambiente que los derivados del petróleo. Además, al ser derivados de la industrialización de oleaginosas son una fuente renovable de energía.

Los estudiantes que realizaron el trabajo con algunas autoridades municipales y docentes.