Despejado
T 17° | ST 17.0° Aeroparque Buenos Aires, Argentina
Revista el Federal - Alimentación - nota

Greenpeace reveló documentos sobre la comercialización de alimentos dañinos

Se trata de informes del tratado de libre comercio entre EEUU y Unión Europea, el TTIP. Hay hasta protocolos sobre cómo tratar al pollo para que dure más."Todavía no se sabe realmente qué puede pasar con los alimentos genéticamente modificados, por eso necesitamos el principio preventivo", afirmó el dirigente de Greenpeace. 

 

 

Tags

Greenpeace publicó hoy 240 páginas de documentos secretos del comité negociador del tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (TTIP por sus siglas en inglés), revelando los profundos desacuerdos que existen para, aseguran, lograr transparencia en un hecho que afecta a millones de personas.

Lo hacemos para ofrecer transparencia en unas negociaciones sin transparencia“, afirmó Stefan Krug, director de la representación política de Greenpeace Alemania, en la conferencia por internet en Berlín.

El TTIP El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) es un acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos que pretende equiparar las normativas a ambos lados del océano. Una rebaja aún mayor de derechos y más privatizaciones para la ciudadanía europea. Quieren eliminar las barreras al comercio para crear un gran mercado que beneficie a las grandes empresas. Pero estas barreras regulan y protegen los derechos sociales y ambentales de los ciudadanos europeos. En completo secreto. Desde junio de 2013, la Comisión Europea, el Gobierno estadounidense y los grandes lobbies empresariales se reúnen a espaldas de la sociedad para negociar las condiciones del tratado.

Estados Unidos a su vez negocia el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), también secreto que integra la otra parte del mundo. 

“Es increíble que unas negociaciones que afectaran a millones de personas se mantengan en secreto”, aseguró sobre unos documentos de los que se desprende que el gobierno estadounidense está presionando a Europa por el TTIP más de lo que se creía.

Con la difusión de los documentos del TTIP, los ciudadanos tendrán por primera vez la posibilidad de conocer sin filtros las negociaciones entre Estados Unidos y Europa que comenzaron a mediados de 2013.

El sitio web re:publica habilitó un punto de información delante de la Puerta de Brandenburgo para facilitar el acceso a los papeles, ya que desde el inicio de las conversaciones la opinión pública no cuenta más que con presunciones sobre qué están hablando las dos partes.

Mientras que la UE difunde sus propuestas, Estados Unidos mantiene sus posiciones en secreto. “Necesitamos un debate público y por eso hemos publicado los documentos“, declaró Jürgen Knirsch, experto en comercio de Greenpeace, quien resaltó que aunque en los documentos no se encuentre explícitamente el polémico “pollo clorado“, sí se hallan “propuestas de los estadounidenses sobre cómo debe regularse en un futuro”.

En la producción industrial de pollo en EEUU es habitual sumergir a los pollos en cloro (lejía) al final del proceso de producción, algo que está prohibido por las leyes de Europa y de ahí el nombre popular que le han puesto de “pollos clorados”.

“Necesitamos transparencia en las negociaciones. No puede ser que se ofrezca simplemente al final el documento al Bundestag (Cámara baja) para un sí o un no. Los ciudadanos deben poder ofrecer su posición al respecto“, criticó el dirigente.

En su opinión, la forma en la que se han llevado las negociaciones no deja otra salida que empezar de nuevo. “No se puede salvar ya este acuerdo”, aseguró. “Lo mejor que puede hacer esta comisión es decir: ‘Lo siento. Cometimos un error. No los hemos informado desde el principio, ni involucrado de manera suficiente a los órganos democráticos'”, dijo.

“El lugar correcto es la basura y empezar de nuevo sin la presión de Estados Unidos”, enfatizó Knirsch. “En las negociaciones se ha creado un bloque de poder cuyo objetivo es acabar con la protección de medio ambiente y del consumidor en Europa”, alertó.

En su opinión, uno de los puntos más preocupantes es que corre peligro el principio preventivo vigente hasta ahora en Europa, por el que sólo se permiten productos que se pueda demostrar que no son dañinos para las personas ni el medio ambiente.