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Revista el Federal - Viajes - nota

Mina Clavero, refugio del sol, ríos y cascadas

Elegido como uno de los destinos más atractivos del país, la pequeña localidad serrana aún conserva el encanto y la paz de un pueblo, en uno de los rincones naturales más bellos de Córdoba, ríos y arroyos de aguas cristalinas bañan playas donde se forman hoyas y cascadas. El aire tiene una alta concentración de ozono, por lo que es puro y por estar rodeada de sierras un microclima asegura días tibios con noches frescas. 

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Por Leandro Vesco

Mina Clavero está asentada en el Valle de Traslasierra donde el paraíso abrió una puerta para que podamos disfrutar de sus beneficios. Es el pueblo de los ríos y arroyos de aguas cristalinas donde la naturaleza ha creado hoyas, cascadas y toboganes naturales conformando un espectáculo único en el que la premisa es disfrutar e ir descubriendo todos los días las distintas playas doradas que recrean una imagen edénica que invita disfrutar del sol y del agua.

El Pueblo es uno de los más viejos de nuestro país. Luego de la fundación de Córdoba en 1573, Hernán Mejía de Mirabal, organizó una expedición para conocer este vergel. Le habían llegado noticias que siguiendo un camino de altas cumbres se escondía una promisoria tierra regada de cauces de ríos de aguas con poderes sanadores. Pasaron varios siglos y el pueblo fue tomando forma, ayudado por un clima de días tibios, con mucho sol y noches frescas. Desde siempre encantó este territorio aislado, protegido por los cordones montañosos de Achala y Pocho.

No hay una fecha precisa de fundación de Mina Clavero, los que vivían allí estaban preocupados por otra cosa: disfrutar de los días soleados y de los baños terapéuticos de las hoyas naturales. Fue en el año 1887 cuando el hoy Santo Cura Brochero convenció a Anastasia Favre de Merlo para que hiciera un hospedaje para que los peregrinos que se acercaban a conocer este mundo de paz tuvieran un lugar donde pernoctar. Así fue que nació el pueblo, siempre recibió gente, y esto es lo que le ha forjado a su gente una amabilidad que hace a la identidad de una comunidad hospitalaria.

Mina Clavero se caracteriza por su aire, los que la visitan reconocen un aroma especial, un bouquet que sabe a mineral y a tierra fresca. Se ha comprobado que la atmósfera allí se presenta de una manera especial, con una alta concentración de ozono, por lo que además de tener aguas con mágicas propiedades se le agrega la pureza del aire. Rara vez llueve allí, en el año hay por lo menos 320 días soleados.

Hoy la ciudad es un centro de turismo de tranquilidad. Recientemente ha sido elegida por la página Tripin Argentina como el mejor destino para disfrutar de días de relax y paz. A la belleza natural se le agrega el atractivo del pueblo donde conviven una feria de artesanos, comercios con venta de productos regionales y una variada oferta gastronómica con platos hechos con insumos de la zona. La hotelería es diversa, desde campings hasta cabañas a orillas de arroyos completan los recursos con los que cuenta esta comarca que ha crecido pero en donde aún es posible respirar paz. A sólo catorce kilómetros está Nono, un pueblo de indedible belleza.

El concierto natural de cauces comienza con la presentación del rio Mina Clavero, con aguas frías y sumamente cristalinas que una vez dentro de las hoyas posibilitan distinguir el fondo brillante de cuarzos y micas, este refrescante río se cruza con el Panaholma que llega del norte, y con una temperatura templada, juntos dan origen al Río de los Suaces, el más importante del valle que baña diversas playas para todos los gustos, hay algunas donde se concentra el turismo y otras solitarias y mansas.

La mejor opción para conocer Mina Clavero es entregarse a la magia de la caminata hasta encontrar una cascada, o alguna playa alejada y pasar el día allí, sintiendo la caricia de la fresca brisa jugando con las piedras multicolores que se trasladan por la mansa corriente de agua.