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Revista el Federal - Innovación - nota

Niños de San Luis crearon un calefón solar con botellas de plástico

Alumnos de 8 a 12 años fabricaron calefones solares con botellas de plástico y mangueras, la idea es poder hacer varios para poder instalarlos en las casas del barrio donde está la escuela, habitado por familias de bajos recursos que no tienen gas natural. 

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Alumnos de la Escuela “Progreso y Sueños” de San Luis desarrollaron un calefón solar con botellas plásticas y mangueras, la idea es hacer varios más para instalar en casas de bajos recursos para poder ayudar a estos vecinos a reducir el costo de gas y luz que padecen en el barrio “500 viviendas al Norte”

La escuela está dentro de este barrio y ya cuenta con uno de estos calefones fabricados por los propios alumnos quienes guiados por su deseo de ayudar a la comunidad lograron crear un artefacto que funciona con energía solar y con materiales reciclados. El calefón solar es usado para lavar los vegetales que ellos siembran y cosechan a un costado de la escuela.

El calefón que hicieron funciona de la siguiente manera: las botellas de plástico retienen el calor durante todo el día, este luego es absorbido por una manguera que traslada el agua caliente hasta un tanque. El agua puede llegar a alcanzar los 55 grados centígrados.

“Del proyecto participaron chicos del segundo agrupamiento, que tienen entre 8 y 12 años, y entre todos decidimos que vamos a producir dos calefones solares para instalarlos en domicilios del barrio para familias que realmente los necesitan”, comentó María Andrada, docente del establecimiento. Uno de los calefones que hicieron los alumnos lo instalaron en la casa de una vecina, Lucrecia y Rodrigo tienen ocho hijos y muchos de ellos concurren a la escuela. Para tener agua caliente deben comprar garrafas, muy costosas.  El calefón solar les cambió la vida.

Estamos felices de contar con este servicio, ya que por cuestiones económicas no tenemos gas natural, compramos gas envasado, que es muy caro para calentar el agua y cocinar, y además la energía eléctrica se corta de manera continua, por eso estamos muy agradecidos a la escuela del barrio“, afirma Lucrecia.

Un docente de la escuela, involucrado en el proyecto de sus alumnos, afirma: “Estos trabajos permiten relacionar directamente los contenidos del aula con la vida de todos los días, y permite a los chicos conocer la realidad”.