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Revista el Federal - Actualidad Federal - nota

Preocupa el aumento del ozono de superficie

Con la llegada del verano se incrementa la producción del denominado ozono de superficie, que es un gas que forma parte del smog que se origina cuando los gases que emiten los autos y las industrias entran en contacto con la luz solar. Leé la nota y conoce un poco más de esta contaminación urbana que nos llega a todos los habitantes de las ciudades. 

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La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos emitió una advertencia para el cono sur, con la llegada del verano se acelera la creación del ozono de superficie, que es una parte del smog, se produce por la reacción de los gases emitidos por vehículos e industrias al entrar en contacto con la luz solar. Es dañino para la salud.

Este ozono se origina en la atmósfera baja y los habitantes de las grandes ciudades lo respiran a diario, con la llegada del verano, su proceso se acelera por el aumento de los valores térmicos y por la llegada de mayor radiación solar. Este ozono no tiene relación con el que existe en las capas altas de la atmósfera y que nos protege de la radiación ultravioleta del sol.

La actividad física y la vida propia estival en las grandes urbes hace que se respire más rápida y profundamente, aspirando de esta manera más ozono de superficie. El grupo de mayor riesgo son los niños que pasan muchas horas al aire libre, ya sea en plazas o lugares abiertos, pero cerca de los focos de emisión. Los niños con enfermedades respiratorios pueden sufrir empeoramiento de sus cuadros.

El grupo de mayor exposición son los adultos, quienes trabajan y desarrollaron sus vidas en la ciudad, aspirando en forma directa el ozono. Algunos estudios comparan el efecto de este gas en los pulmones con la quemazón del sol en la piel. También los asmáticos padecen al ozono generado en la superficie de la tierra.

Los animales también reciben y están en contacto con el gas, la consecuencia directa en el debilitamiento de su sistema inmunológico. Según la EPA la prolongada exposición a este gas puede producir daños permanentes en los pulmones de los seres humanos.

Los síntomas reconocibles de esta contaminación urbana son tos, irritación en las vías respiratorias, respiración veloz, malestar en el pecho. Las recomendaciones para evitar que el ozono de superficie nos afecte es no hacer actividades físicas urbanas los días en donde hay mucho smog en el ambiente, y de hacerlo, es aconsejable ejercicios moderados. Las ciudades son cada vez espacios vedados para la actividad física recreativa, los combustibles fósiles y los cordones industriales son responsables de la empeoramiento de la calidad del aire.