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Revista el Federal - Actualidad - nota

Procesan a directivos de Ingenio Azucarero por contaminar la cuenca Salí-Dulce

Los titulares del Ingenio Cruz Alta (Tucumán) fueron procesados por contaminar el aire y el agua de la cuenca del río Salí-Dulce con gases y efluentes líquidos tóxicos. Les revocaron el sobreseimiento y los embargaron en $200.000 a cada uno.

Cuando se pensaba que la contaminación iba a quedar impune, la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, rechazó el sobreseimiento a los titulares del Ingenio Azucarero Cruz Alta, propiedad de la empresa Los Balcanes por contaminar con residuos tóxicos el agua y el aire de la cuenca del río Salí-Dulce. Los imputados son Rodrigo Zalazar Romero, Walter Alberto Fuentes y José Ramón Coronel. 

Las pruebas en contra de Cruz Alta fueron contundentes. Las pericias demostraron que la empresa vertía efluentes tóxicos sobre el río Salí que superaban ampliamente los permitidos, contaminando las aguas y el aire, provocando serios problemas para la salud de los vecinos y los trabajadores del Ingenio.

La causa y posterior procesamiento de los titulares de la empresa tiene origen en el año 2006, cuando el gobierno de Santiago del Estero denunció al Ingenio Cruz Alta. Entre la lista de procesados se hallan varios directivos de la firma, entre ellos Rodrigo Zalazar Romero, quien hoy es el titular del Centro Azucarero Regional de Tucumán, Walter Fuentes, y José Ramón Coronel, todos referentes del sector.

La investigación judicial determinó que el Ingenio violó todas las normas ambientales, nacionales e internacionales vigentes con respecto a las niveles de contaminación que produjo. El fallo judicial expresa que “en base a una interpretación errada de las conclusiones emitidas por la Dra. Vidal, médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Tal es el yerro, que surge prístino de una simple lectura del informe pericial puesto que es innegable el peligro para la salud pública y el ambiente según los valores contaminantes que conlleva la evacuación al medio de los efluentes industriales sin tratamiento previo”.

“La presente causa debió ser resuelta a partir de la noción de ‘delito continuado’’ y agregó que es irrelevante la existencia de un daño en el medio ambiente, siendo suficiente la demostración de un peligro concreto para dicho medio”. De esta manera y según informa el diario El Liberal, los jueces de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán revocaron el sobresimiento de los imputados, trabando sobre sus bienes un embargo de $200.000 para cada uno de ellos.

Los jueces, para fundamentar su fallo, arguyeron que ninguno de los imputados contradijo el informe de los peritos técnicos, por lo que esto evidenciaba que ellos estaban en “conocimiento de las características y de las consecuencias contaminantes de los efluentes líquidos que libera la planta a la cuenca Salí-Dulce, que dan cuenta las pericias, sin haber tomado, además, los recaudos necesarios a fin de adecuar las instalaciones para el debido tratamiento de dichos efluentes, y tampoco haber cumplido con el plan de inversiones para disminuir el impacto ambiental, causando un daño al medio ambiente y a la salud”

El río Salí o Dulce nace en Salta y desemboca en la Laguna Mar Chiquita, atraviesa las provincias del noreste argentino, en su paso por Santiago del Estero y Tucumán recibe efluentes tóxicos de Ingenios e industrias, con sus aguas contaminadas ingresa a los humedales cordobeses.