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Revista el Federal - Actualidad Federal - nota

Quieren usar a las abejas para transportar agrotóxicos

Una empresa canadiense patentó un sistema por el cual usan a las abejas para transporte agentes químicos para que sean depositados directamente a las plantas. Conocé la ultima tecnología para envenedar nuestros alimentos.

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La industria de los agrotóxicos parece no tener fin en su afán por destrozar la naturaleza. Ayudados por una tecnología que inventaron los canadienses de una empresa llamada Bee Vectoring Technologie, para evitar el uso de aviones fumigadores, ahora trasladan agrotóxicos usando abejas. La solución perfecta para hacer más dañino la presencia de químicos en los alimentos que luego comemos. 

Desde su sitio WEB, la empresa Bee Vectoring Technologie (BVT) anuncia que recibió la notificación de la aprobación de la solicitud de la oficina de patentes y marcas Estados Unidos para poder usar su sistema de “transporte natural de agroquímicos” Comunica además que espera que 40 países -no dice cuáles- aprueben este método que asegura “el control biológico de patógenos en los cultivos y el sistema de entrega utilizando abejas

El sistema es así: BVT tiene una mezcla patentada de productos químicos que se inserta al cuerpo peludo de las abejas y también en sus patas a traves de una bandeja que está en la colmena. De esta forma, las abejas trasladas los agroquímicos y los depositan en las plantas.

Hace 20 años que la compañia viene investigando el comportamiento de las abejas y otros insectos polinizadores, que son “candidatos ideales y naturales para el suministro de agentes biológicos y químicos capaces de contener y administrar plagas en flores” según afirman en su sitio web.

La supuesta ventaja de la utilización de las abejas es que aterrizan directamente sobre las flores. Esto permite usar hasta 95% menos de plaguicidas que el método convencional (en el que los cultivos se pulverizan con el producto usando aviones o seres humanos)

La idea de la compañía canadiense es usar abejas para que fumigen naturalmente cultivos de girasol, canola, fresas y frutas de hueso como melón y sandías. Este sistema fue descubierto cuando el equipo de investigación dirigido por entolomologista John Sutton, el patólogo Peter Kevan y el ingeniero agrónomo Todd Mason, dejó una bandeja llena de polvo en la puerta de una colmena.

La idea ha causado la alarma mundial, teniendo en cuenta que la población de abejas en todo el mundo ha disminuido precisamente por el uso de agrotóxicos. Pero desde el Ministerio de Agricultura de Canadá dicen que el método no afecta la salud de las abejas. La empresa también asegura que ellos se preocupan por “sus agentes transportadores” (las abejas) y sólo usarán pesticidas que no sean perjudiciales para ellas.