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Revista el Federal - Naturaleza - nota

Rosario tiene el acuario de agua dulce más grande del país

El centro científico, tecnológico y educativo "Acuario del Río Paraná", quedará inaugurado este viernes como un acuario de agua dulce único en el país, que integrará investigación, aprendizaje, recreación y el turismo.

El gobierno de Santa Fe inaugurará este viernes en Rosario el acuario de agua dulce más grande del país y único en su tipo, que vincula la investigación científica y tecnológica de la biodiversidad del río Paraná con la educación y la recreación.

Se trata del centro científico, tecnológico y educativo “Acuario del Río Paraná”, una iniciativa de la Secretaría de Proyectos Especiales e Innovación Social del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la provincia, que demandó una inversión de 220 millones de pesos.

Ubicado en el Parque Alem, sobre la costa del río Paraná, la construcción comenzó en 2011 en un predio de dos hectáreas de las cuales 5.000 metros cuadrados corresponden a un edificio de tres niveles para albergar las peceras, juegos interactivos, laboratorios y el área administrativa.

Los tres niveles están vinculados por una rampa interior. El edificio puede recorrerse en su totalidad, no sólo las áreas de muestras en sí, sino también las áreas específicas de investigación y laboratorio.

En la planta alta se ubica la sala de muestras en un espacio continuo y un auditorio para 100 personas. Desde este nivel se propone un área de contemplación del paisaje del río y del Parque Autóctono. En la planta de acceso se ubican los laboratorios, las áreas de experimentación, piletones en tierra, biblioteca especializada, áreas administrativa, técnica y de servicios, y sanitarios. En el entrepiso se aloja el bar, con acceso independiente para uso fuera de horario del acuario, que se extiende sobre una amplia terraza pública.

La construcción del sistema de vida se llevó adelante mediante una técnica de recirculación de agua que debe garantizar los parámetros adecuados para la vida de los peces allí alojados.

El mismo cuenta con control de temperatura y de nivel de agua de forma continua. Para lograr el correcto filtrado de partículas se colocaran filtros a disco de última generación, tanto manuales como automáticos.

Además, se desarrolló el sistema de filtración biológica por medio de filtros especiales que trasforman el amonio excretado por los peces que se esteriliza con ultravioleta y ozono. Todos estos parámetros estarán monitoreados las 24 horas de manera remota.

Por sus dimensiones “el acuario de agua dulce es único en el país, pero nos gusta destacar que es único en su concepto, porque es un centro que tiene integrado la investigación y el aprendizaje con la recreación, lo social y el turismo“, expresó la ministra de Ciencia, Erika Hynes y explicó que allí trabajan “científicos del Conicet y de la Universidad Nacional de Rosario que estudian los peces autóctonos del Paraná, que ya caracterizaron a más de 90 especies, y además prestan servicios a los acuicultores de la zona”.

Con el sistema de peceras interactivas del acuario, el público puede ver las particularidades de cada especie. “Hay una parte lúdica y juegos para niños donde pueden descubrir qué especies hay en el río y distinguir unas de otras”, indicó la bióloga Silvia Arranz, coordinadora científica del Centro.

“Se montó un set profesional de fotografías: cada una de las especies se fotografió viva con la máxima resolución posible, que incluso a los investigadores nos permite ver mínimos detalles de importancia en cada pez”, explicó la coordinadora, que cuenta además con otros dispositivos tecnológicos y juegos interactivos en 3D.

Los visitantes podrán ver “a los científicos trabajando en un espacio totalmente transparente. Ellos les dirán para qué investigamos uno de los ecosistemas de agua dulce más importantes del mundo”, dijo el director general del acuario, Andrés Sciara.

Tras definirlo como “un centro multipropósito“, Sciara dijo que el acuario “no es sólo un espacio para la observación y recreación, sino un lugar estratégico para la generación de conocimiento científico, la divulgación pedagógica de la biodiversidad autóctona y la toma de conciencia en el cuidado del medio ambiente”.