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Revista el Federal - Turismo - nota

Soja en todas partes

La Fiesta Nacional de la Soja de Brasil tuvo su avanzada en plena selva misionera, cuando los representantes del vecino país se reunieron en un lodge con las autoridades de Aristóbulo del Valle. Yuyo verde versus selva.

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El equipo de El Federal juntaba los petates en el Tacuapí Lodge en Aristóbulo del Valle, corazón de la selva misionera, cuando llegó un grupo de personas para interiorizarse de la 46ta. Fiesta Nacional de la Soja, que desde 1966 se realiza en la ciudad de Santa Rosa, en Brasil, a 160 kilómetros de este rincón de Misiones. El gerente del Lodge, Héctor Dovandi, y el chef Oscar Cirilo Joaquín se pusieron manos a la obra para preparar el asado con el que agasajaron a los recién llegados. Es que el presidente de la Fiesta de la Soja, el brasileño Gerson Miguel Lavermann, rebosaba entusiasmo y en perfecto castellano habló con una catarata de cifras en torno del festejo. “En Santa Rosa, viven unos quince mil habitantes y Santo Cristo es el tercer productor de leche del Brasil”, le contó a El Federal al tiempo que mencionaba las 200 mil personas que asistieron a la fiesta el año pasado, cuatro mil de las cuales fueron extranjeros interesados en el tema.
El predio donde se realiza la expo es de 47 hectáreas, donde hay unos seiscientos expositores y se fabrican el setenta por ciento de las cosechadoras. Es el lugar de mayor producción porcina también por lo que la producción metalmecánica y del agro es muy importante. Pero el quid de la cuestión es por qué la soja. Y ahí arremetió con ganas. “En 1966, llegó a Santa Rosa un pastor evangelista estadounidense”, Paschoal Piragine Jr., quien introdujo la soja resistente al glifosato. De allí que le dicen a esta ciudad la Cuna de la Soja. La polenta del brasileño, a pesar del calor de la selva, movilizaba al grupo. Ahí nomás, el intendente de Aristóbulo del Valle, Eldor Anibal Hurt, escuchaba atento junto con todo su gabinete. La cercanía de ambas ciudades las hace reunirse y compartir fiestas, encuentros, carnavales y producciones. Para un porteño de nacimiento o por opción sorprende la familiaridad de las ciudades vecinas de diferentes países como en este caso. Y sin embargo el Litoral argentino está tan ligado a Brasil, Uruguay y Paraguay por principios guaraníes, por vegetación, cultura e historia, que al visitar estos pueblos se descubre incluso una mayor distancia con Buenos Aires que excede lo geopolítico. En fin, hay un instante en el que El Federal se subyuga ante la charla animada que sostiene el grupo. El jefe comunal, Hurt, es enorme como toda la gente que tiene abuelos alemanes, polacos, eslavos, aquí en Misiones. E-nor–me. De pronto, entre los helechos gigantes, los bananeros, las flores gigantes de colores fuertes y los sonidos de la selva cuando se apaga un poco el sol, viene no sé a título de qué una vaga secuencia del coronel Kurtz de “Apocalypse now” que protagonizara Marlon Brando: “La región –dice Hurt, el de Aristóbulo del Valle- se dedica a la producción de té, yerba, transporte, citrus, tabaco, producción forestal. Apuntamos a la producción de alimentos y queremos darle el nexo para que los jóvenes chacareros no emigren. Por eso trabajamos para que haya casas, buenos caminos, se crezca en producción y que se apoya a las familias que elaboran conservas, pickles, mermeladas, productos frescos”.
Para Hurt, que las Cataratas del Iguazú hayan sido votadas y elegidas como una de las Nuevas Siete Maravillas Naturales del Mundo, “tiene influencia y ayuda a promocionar la provincia. Hemos registrado un incremento del turismo local nacional, que siempre era internacional –añade el intendente- y la novedad tiene gran influencia en las áreas turísticas. Se muestran cosas que son nuestras y el argentino valora lo que siente como propio y lo promociona hablando de ello”, explica Hurt y en forma inmediata relata los atractivos de su ciudad. “El Salto Encantado es uno de los atractivos más importantes de la región y más ahora, con el centro de servicios y la infraestructura que se inauguró. Hay más de ochenta saltos en la zona y por eso es la Capital del Salto. Acá se hace el té Green Hills”; promociona el jefe comunal de esta ciudad de 35 mil habitantes, para los cuales trabajan en el desarrollo de un buen plan de salud y buenos caminos para que se pueda trabajar y trasladar la gente. Pero arremete otra vez y sostiene que en Aristóbulo del Valle son “las fiestas de las colectividades, del citricultor, de la sandía y la Fiesta del Turismo las que atraen a los visitantes y que convocan a todos los pueblos de los alrededores. Mientras tanto, es la selva la que atrae en el Lodge a los turistas que llegan, se sientan y miran las cascadas, el canopy, la selva pura, atrapan el alma de los visitantes.