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Revista el Federal - El Campo - nota

Un emprendedor usó su tesis para producir quinoa

Diego Heter es un joven ingeniero agrónomo de Tandil que buscó un camino diferente para orientar su profesión. Recibido en la Unicen (Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires), aprovechó su investigación de tesis para desarrollar un cultivo atípico para esta zona: La quínoa, y le va muy bien. Conocé su historia.

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El flamante ingeniero agrónomo explica que la quinao es una planta que resiste bien al frio, la sequía y la altura. “Además, puede cultivarse en suelos de escasa riqueza nutritiva. Empecé con este proyecto en la facultad, quería hacer mi tesis y que me sirva para el futuro, por eso elegí estudiar la quínoa y soñar con poder cultivarla en nuestra zona”.

Heter generó sus propias semillas en un ensayo realizado en Azul, hoy esos granos fueron sembrados al pie de las sierras, en un potrero de la Escuela Granja. “Empezamos con un ensayo de 5 hectáreas, el proyecto es nuevito”. La siembra se realiza en los meses de octubre y noviembre, mientras que la cosecha se da entre abril y mayo.“Creemos que el cultivo puede ser una alternativa para la soja, el girasol o el maíz. Los ensayos nos dieron un muy buen rendimiento y el comportamiento fue similar a otras zonas donde ya se viene trabajando”, explicó.

De acuerdo con Darío Castro –técnico del INTA– existe una demanda creciente de quínoa en el mundo debido a sus propiedades funcionales y nutricionales, por lo que resulta “fundamental” generar tecnología que posibilite su expansión en el país. “Una de las principales limitantes era la falta de semillas”, argumentó. Se trata de un grano utilizado hace 7 mil años por las culturas andinas de la Patria Grande. Países como Ecuador, Perú y Bolivia rinden culto a este tesoro en forma de semilla.

“La quínoa es rica en hidratos de carbono complejos, que la convierten en fuente óptima de energía, y minerales esenciales como el hierro, magnesio, fósforo, calcio y potasio. También contiene vitaminas del grupo B y ácido fólico. Y como si esto fuera poco, posee un importante aporte proteico (16% y puede contar hasta el 23%, lo cual es más del doble que cualquier cereal), con 8 aminoácidos esenciales para el humano”, detalla la licenciada en nutrición Karina Gavini. “Es apropiada para todo el mundo, pero especialmente para los celíacos (intolerantes al gluten), los vegetarianos, por la gran cantidad de proteínas completas que aporta, deportistas y embarazadas, que necesitan refuerzos de proteínas, minerales y vitaminas”, cuentan desde Charinut, empresa argentina que comercializa alimentos funcionales, y entre ellos tiene una barra de cereal con quínoa.

 

En la Argentina, es una producción incipiente y de autoconsumo, cuyo manejo se realiza manualmente y con escasa tecnificación. Para las especialistas del INTA es “una oportunidad para la agricultura familiar y para la pequeña producción”.

El caso de Heter se expuso en un Congreso Mundial de Granos Andinos realizado en Jujuy, “era un evento muy importante, con especialistas que sabían mucho del cultivo. Se interesaron por nuestro proyecto y se sorprendieron de los resultados que obtuvimos”, indicó.

Mientras la naturaleza hace su trabajo, el Ingeniero explica que se trata de un producto delicado en el sentido que debe haber un control estricto de las malezas y no soporta a los herbicidas. Esa condición de pureza es otro de los aspectos a destacar.

“Hace tiempo estamos inmersos en una nueva onda de alimentos saludables y la quínoa es perfecta. En el trabajo de investigación hablaba con mi hermana que es endocrinóloga y me explicaba lo importante que es poder incluirla en nuestra dieta habitual”, en los países de origen se utiliza en el desayuno para cargar energías.

Pensando a futuro, Heter planea cargarle valor en casa. “Me contacté con distribuidores de dietéticas y se mostraron interesados en el producto. También tengo pensando crear una marca y lanzarla al mercado con un packaging propio. Me gustaría que se comercialice en Tandil y aportar para mejorar la alimentación de mi ciudad”.

El ingeniero Agrónomo emprendedor que apostó por la Quinoa: