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Revista el Federal - Mi País - nota

Un intendente formoseño atropelló y mató a dos niños wichis

El Jefe Comunal de Pozo Maza (Formosa) atropelló a dos hermanitos wichis, habría estado alcoholizado. La policía no lo detuvo, tampoco hay pedido de captura. Los derechos humanos no alcanzan a la comunidad originaria. "Acá, si matan a un indio, no hay justicia. Es como si mataran a un pajarito. No existen”

Por Leandro Vesco

Victor Adolfo Pérez es el Intendente de Pozo Maza (Formosa) y el lunes de la semana pasada atropelló y mató a dos hermanitos wichis que volvían de la escuela en ciclomotor. No es la primera vez que este personaje incurre en el asesinato, hace dos años mató en el mismo lugar y en las mismas condiciones a otro miembro de la comunidad. La tía de las niños atropellados pide justicia, en un lugar en donde los wichis no cuenta con este derecho. El Intendente habría estado manejando alcoholizado. 

El poder y la corrupción política tienen una justicia a la medida para asegurar la impunidad frente a esta clase de episodios. Victor Adolfo Pérez no recibió ni una sola llamada policial. No hay pedido de detención en curso y para esta persona, que en la zona es conocida como “El Chaqueño”, luego de matar a tres wichis en dos años, sus días transcurren con total normalidad. El hecho demuestra la desigualdad, el eje racista y discriminatorio que existen en Formosa frente a los pueblos originarios.

Lorena Frías es la tía de los niños asesinados y pide justicia. Necesita que lo sucedido sea difundido y que el olvido al que lo quieren someter, no se produzca porque así es como pasan las cosas aquí: las ocultan y todo sigue igual. “El día viernes, los chicos salieron temprano de la escuela; no tenían profesor, tuvieron dos horas de clase, retirándose del establecimiento para dirigirse a su hogar, y a la salida, subiendo la ruta, fueron atropellados por este señor”, cuenta este mujer a la agencia AnRed.

“Éste no es cualquier señor. Ya tuvo precisamente otro episodio, hace dos años, tuvo un accidente, casi en la misma fecha y en el mismo lugar. Un accidente, donde esta misma persona se cobró otra vida. Entonces, esta persona ya tiene tres crímenes cometidos con su vehículo. Hay un olvido total por parte de las autoridades como de la justicia misma. Este señor, inmediatamente luego del accidente, se hizo presente en Ing. Juárez, Formosa, con Gendarmería, y abogados, en representación de él. Jamás fue detenido, ni demorado, por el sólo hecho de ser funcionario público”.

Pozo Maza es como un agujero negro para los wichis. El pueblo es tierra de nadie. Tiene 700 habitantes y aquí la justicia no existe, al menos para los que no tienen dinero y una posición acomodada. No llegan los derechos humanos y nadie recuerda que aquí la comunidad wichi vivió desde siempre. La política y sus punteros mueven la realidad, nada se hace sin antes pasar por “el peaje” de la política. Victor Adolfo Pérez habría estado alcoholizado en el momento en que circulaba con su camioneta Hilux por la ruta nacional 81, allí embustió a los hermanos que transitaban con un ciclomotor. Los niños wichis pertenecían a la comunidad Los Ranchitos, uno murió en el acto, el otro agonizó pero nadie hizo nada para impedir el fatídico final.

Esto es común en todas las comunidades, a todos los originarios. Acá un originario no tiene derechos. Sólo es tenido en cuenta para las fechas electorales, cada cuatro años, cada dos años, para votar, pero después, el resto del año no existen los originarios. Esto es común en las zonas del norte, en Formosa, Chaco y Salta. Acá, si matan a un indio, no hay justicia. Es como si mataran a un pajarito. No existen”.

“Yo imploraba justamente a la gente que tenga la posibilidad de contar y trasmitir lo que está pasando, ya que muchos ciudadanos están mal informados o no están al tanto de la situación. Yo personalmente estoy muy destrozada y desilusionada del Estado nacional y provincial, porque estas cosas las tendrían que haber evitado. Por ejemplo, uno de los niños no murió en el momento, agonizó. El problema es que no hay hospitales, sólo hay salitas de primeros auxilios que no cuenta ni siquiera con ambulancias”.

Los wichis conviven con la impunidad. Hace tres meses la justicia detuvo sin razón a uno de los referentes de la comunidad, Agustín Santillán, quien permanece preso. “Para ellos los delincuentes somos nosotros, y tenemos causas armadas. Actualmente Agustín Santillán está preso y yo estoy con orden de detención, presa en mi propia vida. Esto tiene que parar. Nación debería hacer presencia en nuestros lugares. Pareciera que el norte es otro país, que no pertenece a la Argentina” Los wichis vienen denunciando la convivencia entre la droga y funcionarios municipales. Hace un año que el Intendente Victor Adolfo Pérez estuvo involucrado en un hecho relacionado con el narcotráfico, pero –una vez más- jamás fue citado por la Justicia.

Los dos hermanos muertos se suman a una historia de impunidad que los wichis denuncian, se enfrentan a un sistema perverso que protege a los políticos y a los asesinos. Agustín Santillán es la voz de su comunidad y quien quiere acabar con tanta injustica, en la celda donde pasa sus días sin ninguna justificación judicial, ingresaron policías para advertirle lo que le pasará si sigue hablando: “Agustín cuídate, y hablá con tu gente, porque los del gobierno te quieren matar”.