Por Matilde Moyano

Siete sorbos, tres, uno largo o una copa entera. Eso sí, tiene que ser en ayunas el 1 de agosto, aunque la tradición da permiso a quienes no puedan tomar ese mismo día, a hacerlo hasta el 15 de agosto, siempre y cuando alguien que sí lo haya hecho les convide.

Se trata de una costumbre enralizada principalmente en el Litoral argentino, en las provincias de Misiones y Corrientes: Tomar caña y ruda el 1 de agosto para ahuyentar los males del invierno, ya que “julio los prepara y agosto se los lleva”, decía un refrán popular.

Los pueblos originarios veían que en agosto se producían muchas muertes y enfermedades en la población y en el ganado, debido al frío y las lluvias. Originalmente se utilizaban licores fabricados con chañar, patay, tunas o algarroba, a los que se les agregaba la contrayerba o hierbas medicinales. Con la llegada de los europeos, los componentes fueron mutando hasta conformar la receta actual.

Por sus propiedades medicinales, la ruda también era utilizada contra los parásitos, malestares estomacales y la irritación de picaduras de insectos.

La mayoría de las recetas indican que lo ideal es preparar esta bebida con uno o dos meses de anticipación, o incluso un año, para que macere. Se necesita caña paraguaya y hojas y ramas de ruda macho. En algunos casos se agrega un chorrito de caramelo para darle un sabor más agradable. También se le puede agregar cáscaras de cítricos o ramas de canela, anís o clavo de olor.

Este año, no nos perdimos la oportunidad de probar este brebaje. Antonio se encargó de convidar a todos sus vecinos esta bebida que preparó con dos meses de anticipación. ¡Salud!