La Asamblea General de la ONU, en la que están representados los 193 Estados miembros, acordó en 2016 declarar 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas, a pedido del Estado Plurinacional de Bolivia que reconoce 36 lenguas indígenas y el español como idiomas oficiales.

En la Argentina se reconocen 18 lenguas indígenas, de las cuales 12 siguen vigentes con distintos grados de vitalidad, cuatro están en proceso de recuperación y otras dos se consideran extintas, entre los 36 pueblos preexistentes al Estado, que reconocen las instituciones argentinas.

El objetivo general del año internacional es “llamar la atención sobre la grave pérdida de lenguas indígenas y la necesidad apremiante de conservarlas, revitalizarlas, promoverlas y de adoptar nuevas medidas urgentes a nivel internacional“, indicó a Télam Lucía Iglesias Kuntz, funcionaria de la división de información pública de la UNESCO en Argentina.

Cuando se pierde una lengua no se pierde únicamente una manera de comunicarse, sino todo un corpus de conocimientos relativos a la naturaleza y el universo y hasta una manera de entender el mundo“, agregó la funcionaria.

La Unesco reconoce trescientos setenta millones de indígenas a nivel mundial, distribuidos en 90 países, que hablan unos 7.000 idiomas de los cuales 2.680 están en peligro de extinción.

La Unesco fijó como objetivos principales “enfocar la atención global en los riesgos críticos a los que se enfrentan las lenguas indígenas” y “su importancia para el desarrollo sostenible, la reconciliación, la buena gobernanza y la consolidación de la paz”.