La pandemia nos recuerda que violamos los derechos de la Tierra y de todas sus especies por nuestra cuenta y riesgo, y que sería prudente que consideráramos los conocimientos y la sabiduría ancestrales de los pueblos originarios, guardianes de la Tierra a lo largo de los tiempos, cuyo profundo respeto por la Tierra se basa en la conciencia de la interconexión de toda la vida. Dañar una parte significa dañar el todo, indica el documento “Un planeta, una salud, haciendo la paz con la tierra”, que lleva la firma de ambientalistas de todo el mundo y que fue propuesto por la activista hindú Vandana Shiva para el día de hoy.

El primer Día de la Tierra tuvo lugar en 1970, cuando 20 millones de personas salieron a las calles para protestar por los derrames de petróleo, el smog y la contaminación de los ríos, algo que obligó a los gobiernos a tomar medidas concretas como la aprobación de leyes ambientales y la creación de la Agencia de Protección al Medio Ambiente.

Es decir que este año se conmemoran los 50 años del Día de la Tierra. También es el cuarto aniversario de la firma del Acuerdo de París, que articuló el compromiso de los países para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2°C por encima de los niveles preindustriales.

Para fines de 2020 las emisiones globales de carbono deben disminuir 7,6%, y deben continuar disminuyendo en esa misma proporción cada año durante la próxima década para poder mantener el calentamiento global por debajo de 1,5°C a fines de siglo, según indica el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

“La actual pandemia de COVID-19 es un claro recordatorio de la vulnerabilidad de los humanos y del planeta frente a amenazas de magnitud global. El daño descontrolado a nuestro medio ambiente debe ser abordado”, señalan desde el PNUMA.

La pandemia de COVID-19 modificó los planes de esta celebración que se realizará en forma virtual, en una jornada de 24 horas llenas de grandes y pequeñas acciones en favor de las personas y el planeta, como seminarios, actuaciones y eventos.

Mientras el mundo planifica la recuperación posterior a la pandemia, el PNUMA y otras agencias de las Naciones Unidas ven esta fecha como una oportunidad para llamar la atención sobre la necesidad de “reconstruir mejor”. Los riesgos de ignorar la destrucción ambiental deben entenderse y abordarse con políticas y medidas de protección, como la creación de empleos verdes y estímulos económicos sostenibles, y otras medidas urgentes para evitar un calentamiento global insostenible y asegurar así un futuro saludable y digno.

En tanto, referentes locales como el militante ecologista miembro de GRAIN (organización internacional que apoya agricultores para la soberanía alimentaria) Carlos Vicente le dijo a Télam que “llegamos a este día encerrados y sin posibilidad de contacto con esa Madre Tierra y lo más grave de todo es que lo provocamos nosotros”.

Esta pandemia y las que vendrán tienen que ver con la destrucción del planeta a través del extractivismo y la eliminación de la biodiversidad. La crisis climática nos está impactando de manera feroz y será más grave que la pandemia del coronavirus que es provocada por la acción humana. El modelo es absolutamente insustentable con actores importantes como las grandes compañías petroleras y el agronegocio como los principales responsables del envenamiento planetario” agregó Vicente.

Por su parte, Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina destacó que “el Día de la Tierra es para tomar conciencia sobre cómo estamos destruyendo nuestro planeta. Es irresponsable y suicida que, frente a la crisis sanitaria, climática y de biodiversidad que estamos sufriendo, se siga deforestando”, e indicó que “más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades. Es hora de que, de una vez por todas, paren las topadoras”.

Cómo participar

Desde casa, las Naciones Unidas proponen asistir virtualmente a los debates y eventos transmitidos en vivo en earthday.org. Las redes sociales son el escenario por excelencia de las grandes celebraciones que tuvieron que suspenderse ante la pandemia. En ese sentido, podemos compartir frases, mensajes, imágenes, fotografías o lo que se nos ocurra en referencia a la necesidad de cuidar la Tierra. Hay materiales disponibles en https://www.earthday.org/actions/make-an-earth-day-window-sign/y también la posibilidad de sumar algo propio.

Hay nuevas herramientas para el voluntariado y el activismo, y oportunidades de aportar a la conciencia ciudadana a través de la aplicación Earth Challenge 2020, que permite medir datos como la calidad del aire y la contaminación por plástico.