La noche del 2 de diciembre de 1984 en Bhopal, India, tuvo lugar una de las peores catástrofes ocasionadas por la industria agroquímica: una inmensa nube tóxica se expandió por toda la ciudad, ya que en la planta de plaguicidas de la empresa estadounidense Union Cardibe (que fue adquirida en 2001 por Dow Chemical) se produjo una fuga de 40 toneladas del gas tóxico isocianato de metilo, utilizado para producir el agrotóxico Sevin. 

El resultado de este desastre fue la muerte de unas 16.000 personas, aunque la cifra no es certera. Asimismo hasta el día de hoy perdura la contaminación en el medioambiente, y una gran porción de la población padece problemas en la vista, problemas respiratorios, afecciones en la piel y malformaciones congénitas.

La fecha de conmemoración, 3 de diciembre, fue establecida por 400 organizaciones que forman parte de la Red de Acción en Plaguicidas (PAN, por su sigla en inglés).

 

Aunque esto suene como una historia lejana de un país lejano, nos es muy familiar. ¿Por qué? Porque en Argentina se utilizan 370 millones de litros de agrotóxicos al año, los cuales son vertidos directamente sobre 14 millones de personasPorque aunque la mayoría de los argentinos lo desconozca, nuestro país se encuentra atravesando una situación que no difiere demasiado con la tragedia de Bhopal, una realidad que golpea principalmente a los habitantes de los pueblos ubicados en las zonas agrarias del Litoral argentino, los cuales reciben las fumigaciones aéreas con los agroquímicos en los que se basa nuestro modelo de agroproducción.

Y además de las enfermedades ocasionados por las fumigaciones, también padecen problemas de salud quienes habitan las regiones que se encuentran en el medio del área de producción de eventos transgénicos dependientes de venenos de Monsanto Bayer: Hipertiroidismo, malformaciones congénitas, problemas respiratorios, neurológicos, alergias, abortos espontáneos y cáncer son solo algunas de las enfermedades que sufren estos argentinos. Algunos de ellos fueron retratados por el fotoperiodista argentino Pablo Piovano y forman parte de su obra ‘El Costo Humano de los Agrotóxicos‘:

Uno de los principales agroquímicos responsables de esta tragedia argentina es el Round Up o Glifosato, el herbicida de Monsanto que ya se comprobó que causa un mecanismo de toxicidad en el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso, y sobre el cual la Organización Mundial de la Salud ya indicó que puede causar cáncer. Pero nuestro país lo sigue utilizando porque prioriza el agronegocio, aunque nos estemos envenenando.

Sobre la tragedia de Bhopal se realizaron varios documentales, uno de los cuales podés mirar a continuación, ‘Una nube sobre Bhopal‘:

Y hoy más que nunca te invitamos a mirar nuestro documental ‘Cuando la producción de alimentos nos enferma‘, un diálogo de saberes para comprender qué está pasando en nuestro país:

Por Matilde Moyano