Las hectáreas afectadas son 33 mil hectáreas en un total de 22 incendios, que se dieron desde principio de la temporada hasta el momento“, comentó Romero y agregó que “ahora tenemos un incendio activo en la zona de Cuchillo Có”.

El funcionario pampeano explicó que “la temporada alta de incendios posibles termina el 31 de marzo. Los picos son la segunda quince de diciembre y la primera de enero, pero con estas lluvias se ha corrido porque no tuvimos grandes incendios, salvo uno de 15 mil hectáreas“.

Sobre el nivel de hectáreas afectadas, Romero afirmó que “estamos bajos, pero lo que pasa es que la carga de combustible en los campos es alta y en cualquier momento se puede disparar, si no nos acompaña el tiempo”. Una sola gota de combustible vertido en el abrasador desierto pampeano puede ser letal.

“Estamos trabajando mucho en la prevención; tenemos cuatro bases operativas en La Adela, Chacharramendi, El Durazno y Victorica, más las centrales”, dijo.

Por otro lado, el director de Defensa Civil remarcó el trabajo conjunto que se está haciendo entre el gobierno de La Pampa con el Servicio Nacional de Manejo contra el Fuego que “siempre nos apoyó con medios aéreos, esta temporada tenemos un avión observador y un hidrante”.