Un informe oficial del Ministerio de Desarrollo Territorial advirtió que implementar un plan para recuperar los bosques quemados en Chubut costará 67.328.000 pesos (unos 7.155.000 dólares) para los primeros 10 años. Se trata de un operativo “sin precedentes en la región”.

De acuerdo al documento, el éxito del emprendimiento dependerá de muchas variables ambientales, técnicas, y de aceptación y acompañamiento social. Pero el primer escollo a solucionar es el financiamiento a corto y mediano plazo. El dinero permitiría restaurar 3.000 hectáreas que se consideran prioritarias y factibles de revitalizar.

El nombre del proyecto es “Programa Integral de Manejo y Restauración de las Grandes Áreas Afectadas por los Incendios Forestales de la Temporada 2014-2015 en la Provincia de Chubut”. Y aunque apunta a 30 años, se concentra en lo que debería hacerse en la próxima década.

El objetivo es restaurar las superficies quemadas y aplicar técnicas de manejo asociadas a futuros usos. El plan incluye la participación de organismos estatales y de los pobladores del lugar.

El panorama que plantea el informe es complicado: en la temporada 2014/15 hubo en Chubut grandes incendios con más de 42.000 hectáreas afectadas. Esta superficie es el 4,3% de los bosques provinciales.

La iniciativa apunta a recuperar zonas afectadas por el incendio de “Las Horquetas” en Cholila, que abarcó 28.960,3 hectáreas; en “Del Morro”, zona de El Turbio, con 387,3 hectáreas dentro del Parque Nacional Lago Puelo, y Cerro Plataforma, con 7.371,3 hectáreas; en El Desemboque, con 2.306,8 hectáreas, y en Currumahuida y Lago Puelo, con 3.150,8 hectáreas afectadas. Epuyén, Puelo y El Turbio muestran una importante tasa de repetición de incendios en los últimos 50 años.

El ñire fue la especie vegetal más afectada con un 23,4%, seguido por el matorral mixto, la lenga y el coihue, en un total de 29.349 hectáreas. Además se identificaron 2.398 hectáreas de ciprés de la cordillera, un 6,3% del total afectado. Como especies con valor especial de conservación, se puede mencionar la afectación de 5,7 hectáreas de alerce.

Los incendios afectaron un 56 % de sectores considerados como de muy alto valor de conservación; 43,9 % de sectores de mediano valor de conservación y 0,1% del área con bajo valor de conservación pero donde se debe garantizar poder mantener la capacidad productiva del suelo.

El informe admite que los incendios tuvieron “un efecto inmensurable” sobre la regulación hídrica, la protección del suelo, la calidad del agua, la belleza escénica, la conservación de la biodiversidad y la fijación de gases efecto invernadero.Un 75% del área afectada tiene muy alto riesgo de erosión hídrica.

El daño en el 31 % del área fue clasificado como “severo”: la vegetación fue destruida completamente en todos sus estratos y el suelo orgánico fue quemado totalmente, reducido a cenizas. No significa necesariamente que todos los árboles o arbustos estén muertos, ya que en muchos casos se detectan rebrotes aislados en bosques y matorrales de ñire, laura y retamo. No así en los bosques de coihue, lenga y ciprés: allí la destrucción fue total.

Un 36 % de la superficie tuvo un daño “moderado”. Aunque el suelo fue afectado seriamente en un alto porcentaje, hay follaje chamuscado adherido todavía a los árboles y algunos ejemplares aún vivos, con signos de rebrote en el tapiz herbáceo del poco suelo sin quemar.

Un 22 % de la superficie fue afectada en grado “leve”: una alta proporción del suelo no fue afectada, conservando buena parte de su tapiz herbáceo y el mantillo. Aunque los estratos superiores fueron afectados en menos del 40 %, algunos árboles aparecen parcialmente chamuscados pero vivos. Habría que esperar la evolución para saber su potencial de recuperación.

El 11 % del área aparece sin quemar. Esto puede variar si hay un nuevo chequeo después de la próxima primavera y verano, ya que árboles aparentemente vivos pueden morir en los próximos meses.

Las pérdidas materiales no están incluidas en el presupuesto. Para estimar los costos de plantación se tomó como referencia el valor para Patagonia fijado por el Ministerio de Agricultura de la Nación: 16.082 pesos por hectárea de bosque nativo. En cuanto a las clausuras, se tomó como referencia 85 pesos por metro de alambre, proyectando construir 5.000 metros de alambrado por año.