Elisa Forti tiene 82 años y en febrero próximo intentará subir la Aconcagua para promover una vida saludable. La abuela ya cruzó cuatro veces la Cordillera de los Andes y esta vez espera hacer el mayor desafío que puede tener un andinista en América. “Nunca sos grande para empezar nada y sobre todo para empezar a probar. Luego dirás si fue difícil o no”, comentó Elisa quien tiene el record mundial del cruce de los Andes para una persona mayor.

Desde el año 2014 Elisa participa de una carrera de 100 kilómetros que se hace en la Cordillera en los límites de Argentina y Chile. A pesar de que hace deportes extremos, comenzó a correr a los 72 años, aunque confiesa que siempre realizó muchas actividades y es de esas personas que no pueden quedarse quietas. “Empecé a hacer running porque me atrajo el ambiente de compañerismo y altruismo. Es un deporte individual porque sólo te enfrentás a vos mismo, pero también es grupal porque cada corredor que pasa te da aliento, la mano o un beso que te dan fuerza para seguir“, explicó.

Nacida en Como, Italia, pero en nuestro país desde que tiene 14 años, es madre de cinco hijos que la acompañan a todas partes. “No soy un ejemplo de nada, hago lo que me gusta“, reconoce esta mujer fuera de serie. El ascenso del Aconcagua se da en el marco del desafío Summit Aconcagua, se trata de una competencia en la que participan 12 atletas que intentan escalar la montaña más alta de América para llevar a la cumbre la bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018. Todos los competidores han tenido que superar problemas de salud.

Elisa explica cómo es que una mujer de 82 años puede enfrentar unas de las montañas más peligrosas y altas del mundo. “Mi entrenamiento es salir a correr todos los días una hora, así renuevo mi chip. Soy adicta al deporte” El ascenso comenzará el 19 de febrero y tienen pensado hacer cumbre entre el 1 y el 5 de marzo. La idea de la competencia es promover la amistad, el deporte, la vida saludable.

“Somos un grupo de personas que ganó algo a través del deporte después de haber pasado por un momento difícil de salud. Son gente que usó el deporte para salir adelante en lugar de maldecir el destinoLa vida sigue. Mirar atrás no sirve de nada porque ya pasó y mirar al futuro tampoco porque no se sabe lo que que va a pasar. Sólo queda vivir el presente“, afirma Elisa con determinante convicción.

Todavía queda lugar para una persona más que quiera sumarse al grupo que intentará escalar el Aconcagua, para aquellos interesados pueden dirigirse a www.summitaconcagua2018.com