El Museo Nacional de Bellas Artes abre su año con una muestra retrospectiva que intentará mostrar a uno de los artistas más excéntricos y originales de nuestra historia, Xul Solar quien “quiso aflojar los bulones del sistema solar”, como lo definió un personaje de Leopoldo Marechal. Inventor de mundos, lenguajes, juegos y un creador inclasificable, amigo de Borges, con quien compartía su amor por la erudicción, la muestra es el espacio ideal para acercarse a un ser humano inigualable.

La muestra lleva por título “Xul Solar. Panactivista“, que estará abierta hasta el 18 de junio, se hace con motivo de celebrarse este año el 130 aniversario del nacimiento de Xul Solar. Curada por Cecilia Rabossi, se podrán ver 180 obras -algunas jamás mostradas- de Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari quien él mismo se definió como “pintor, músico y escribidor” aunque su personalidad, de una versatilidad pocas veces vista, también lo llevó al campo de la astrología, por nombrar una disciplina.

Xul Solar fue un transformador antes que un artista, se reinventó y creó leyes nuevas para poder establecer su vida en este mundo, o en todo caso, para hacer de este mundo un lugar más interesante, fue así que buscó modificar sistemas de conocimiento y arquetipos, guiado por su pasión transgresora transformó instrumentos musicales para redefinirlos, como por ejemplo el “dulcitone“, un piano que modificó sus teclas para hacer más fácil su ejecución.

La pintura lo contuvo para reflejar sus visiones simbólicas y proféticas que sacaba de sus estudios en las ciencias ocultas y la astrología, pero también fue un políglota y traductor, hablaba latín, italiano, francés e ingles, pero su espíritu curioso y revolucionario lo hizo crear dos lenguajes, el neocriollo que mezcló el español y el portugués y la panlengua, un idioma que configuró como universal con raíces en la numerología y la astrología.

Los signos y la influencia de los astros sobre nuestras vidas fueron una obsesión para Xul Solar, ya el poeta Fernando Demario en un ensayo que tituló: “Xul Solar y Paul Klee“, intenta definir esta búsqueda: “No es fácil para el espíritu humano elevarse de la astrología a la astronomía, pero haríamos un error si olvidáramos que un auténtico astrólogo como Xul Solar está cerca de la fuente de las estrellas. El primitivismo de Xul Solar es anterior a la aparición de los dioses” Su verdadera transgresión lo llevó a querer modificar el “I Ching”, el libro de las mutaciones.

La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes incluye grabaciones originales de Xul Solar. La voz del genial creador es un elemento importante en este recorrido donde acaso por primera vez se muestra de un modo completo la obra de un gran transformador de la cultura occidental.  “La idea fue mostrarlo como un artista global y holí­stico, su búsqueda final es humanista, tiene que ver con la fraternización entre los hombres, por eso investiga y se mete con todos los sistemas de conocimientos e intenta facilitar el aprendizaje y la adquisición del conocimiento”, concluye la curadora.