Desde 1970, más de 3800 ballenas francas australes (Monumento Natural Nacional) fueron foto-identificadas. Gracias al patrón de callosidades que esta especie tiene sobre su cabeza -comparables con nuestra huella digital- los investigadores del ICB las pueden identificar a través de fotografías aéreas.

Gracias a este trabajo conjunto del ICB y el Ocean Alliance, se obtiene “el DNI” de las ballenas que visitan cada año la Argentina y se pueden establecer así lazos familiares, conocer sus preferencias y también identificar las amenazas que enfrentan.

“En el 2007 era mi viaje de egresados, y decidí hablar con mis papás para pedirles cambiar mi viaje a Bariloche para ir a Puerto Madryn a conocer a las ballenas. Fue maravilloso. Después de haberlas visto en vivo y en directo tomé mayor conciencia de lo que implica comprometerse con la adopción para su protección. Al día de hoy, con 26 años de ‘adoptante’, decido continuar por los valores que me inculcaron en mi casa: cuidar el medio ambiente y a la familia”, relató Florencia Calonge, de 30 años, quien vive en Capital Federal y conoció el ICB a los 4 años gracias a su papá, quien en 1994 adoptó una ballena, generando así un compromiso que ella recibió como “una herencia” de amor por las ballenas y que luego de 26 años, sostiene hasta el día de hoy.

“Las ballenas son unos seres sumamente magníficos, enormes y tiernos. Creo que como seres humanos y pensantes, nuestro deber es cuidarlas. Ojalá que mi mensaje sirva para que muchos más se sumen, para conocer, aprender, amar y ayudar a que estos hermosos mamíferos sigan existiendo y que las futuras generaciones puedan llegar a conocerlas, así como lo hice yo“, expresó Florencia.

CÓMO ADOPTAR UNA BALLENA

El ICB tiene una comunidad actual de 1500 adoptantes entre los cuales 40 son de otros países. Aoni, Serena, Valentina, Nube, Manantial, Luminosa, Mochita, Hueso, Docksider y Troff son algunas de las ballenas que se pueden adoptar simbólicamente. Cada una fue seleccionada por reflejar aspectos representativos de la población de ballenas francas, con diferentes características, comportamientos, grupos familiares y porque han enfrentado diversas problemáticas ambientales y amenazas de conservación.

Las personas que desean colaborar pueden ingresar a https://ballenas.org.ar/programa-de-adopcion/, elegir la ballena y el monto que quieran donar mensualmente. El 100% de los fondos son destinados a los programas de investigación y educación para la protección de las ballenas y su medioambiente.

Cada “adoptante” recibe un certificado personalizado, el registro de observaciones de la ballena que adoptó y una cartilla educativa. Por otro lado, dependiendo del monto elegido de la donación, reciben también una ballena para armar en papel craft de la “Colección Cetáceos de Guardabosques”.

“La conservación de la biodiversidad solo se logra con el trabajo sostenido a largo plazo. Este año, el Programa de investigación ballena franca austral cumple 50 años de estudios científicos continuos y esto solo se pudo lograr gracias al apoyo sostenido en el tiempo de personas y empresas que se suman a esta gran familia de adoptantes de ballenas“, asegura Roxana Schteinbarg, co fundadora del ICB.

Por su parte, Ximena Taboada, coordinadora del Programa de Adopciones, explicó que “el aporte que realiza cada adoptante es clave para la continuidad de nuestro trabajo, por ese motivo les expresamos nuestro agradecimiento enviándoles un obsequio. Junto a Guardabosques diseñamos modelos para armar de cada ballena franca del programa de adopción y para ir sumando a la colección. Cada año la comunidad de adoptantes crece y esto se debe a que el ICB contagia la pasión por la protección de las ballenas.”