Se trata de un informe que será presentado en Ginebra, Suiza, durante la primera Conferencia Mundial sobre Contaminación del Aire y Salud de la OMS, que demostrará además que cuando las embarazadas están expuestas al aire contaminado hay “más probabilidades de dar a luz prematuramente y tener hijos pequeños o con bajo peso”.

Recordemos que, según reveló un estudio realizado por la organización ambientalista Greenpeace, la concentración de partículas microscópicas e invisibles presentes en el aire de la ciudad de Buenos Aires (no medidas por el Gobierno) triplican los niveles permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El aire contaminado está envenenando a millones de niños y arruinando sus vidas“, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Los niños que han estado expuestos a altos niveles de contaminación del aire tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades crónicas como las cardiovasculares en el futuro”, advirtió el organismo internacional. La contaminación del aire también afecta el desarrollo neurológico y la capacidad cognitiva y puede desencadenar asma y cáncer infantil.

Una de las razones por las que los niños son “particularmente vulnerables” a los efectos de la contaminación del aire es que “respiran más rápidamente que los adultos” y, por lo tanto, “absorben más contaminantes”. También “viven cerca del suelo”, donde algunos contaminantes alcanzan concentraciones máximas, en un momento en que sus cerebros y cuerpos aún se están desarrollando.

Los recién nacidos y los niños pequeños también son más susceptibles a la contaminación del aire en los hogares que utilizan regularmente combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar, calentar e iluminar.

La contaminación del aire está atrofiando los cerebros de nuestros niños, afectando su salud de más maneras de las que sospechábamos. Pero hay muchas formas sencillas de reducir las emisiones de contaminantes peligrosos“, alentó Maria Neira, directora del Departamento de Salud Pública, Determinantes Ambientales y Sociales de la Salud de la OMS.

La especialista puntualizó que algunas medidas que contribuyen a reducir las emisiones son “acelerar el cambio en la limpieza de combustibles y tecnologías de cocción y calefacción, promoviendo el uso de transporte más limpio, viviendas energéticamente eficientes y planificación urbana”.