Un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores del clima, publicado en la revista Asuntos de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS, de sus siglas en inglés), Estados Unidos, indica que el calentamiento esperado en las próximas décadas podría convertir algunas de las fuerzas de la naturaleza (que nos protegen en la actualidad) en nuestras enemigas.

Para los científicos que estudian el planeta Tierra, el “efecto invernadero” es un concepto mortalmente serio, y creen que no estamos lejos de cruzar un umbral que conducirá a temperaturas calientes y un altísimo nivel del mar.

Incluso si los países logran cumplir con sus metas de reducción de CO2, todavía podríamos avanzar hacia ese “camino irreversible”. Un reciente estudio muestra qué podría suceder si las temperaturas globales aumentan 2 ºC.

Cada año, los bosques, los océanos y los suelos de la Tierra absorben alrededor de 4.500 millones de toneladas de carbono que, de otro modo, terminarían en nuestra atmósfera y aumentarían las temperaturas. Pero a medida que se experimenta el calentamiento global, estos sumideros de carbono podrían convertirse en fuentes de carbono y empeorar de manera significativa los problemas del cambio climático.

Entonces, ya sea el permafrost -la capa del suelo permanentemente congelado, como la tundra- en las latitudes septentrionales -que ahora contiene millones de toneladas de gases que se calientan-, o la selva amazónica, el temor es que cuanto más nos acercamos a los dos grados de calentamiento por encima de los niveles preindustriales, mayores son las posibilidades de que nuestros hoy aliados acaben arrojando más carbono del que absorben en la actualidad.

En 2015, los gobiernos del mundo se comprometieron a mantener los aumentos de temperatura muy por debajo de los dos grados y a esforzarse por conservarlos por debajo de 1,5. Según los autores, los planes actuales para reducir las emisiones de carbono pueden no ser suficientes.

“Cuando alcancemos los dos grados de calentamiento, podemos estar en un punto donde le entregamos el mecanismo de control al mismo planeta Tierra”, dijo a la BBC el profesor Johan Rockström, coautor del informe y perteneciente al Centro de Resiliencia de Estocolmo.

Nosotros somos los que tenemos el control ahora, pero una vez que pasamos los dos grados, vemos que el sistema de la Tierra pasa de ser un amigo a un enemigo. Entregamos por completo nuestro destino a un sistema del planeta, que comienza a perder el equilibrio“.

En la actualidad, las temperaturas globales han aumentado cerca de un grado por encima de los niveles preindustriales y están aumentando alrededor de 0,17 ºC por década.

En su nuevo estudio, los autores analizaron diez sistemas naturales, que denominan “procesos de retroalimentación”. En este momento, estos ayudan a la humanidad a evitar los peores impactos del carbono y los aumentos de temperatura. Entre ellos se cuentan los bosques, el hielo marino del Ártico e hidratos de metano en el fondo del océano.

La preocupación es que si uno de estos sistemas se inclina y comienza a empujar grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, el resto podría seguirlo, como una fila de fichas de dominó.

De acuerdo con el informe de los investigadores, entrar a un período en la Tierra de “efecto invernadero” significa registrar una temperatura global más alta que en cualquier momento en los últimos 1,2 millones de años.

El clima podría estabilizarse con 4-5 grados centígrados de calentamiento por encima de la era preindustrial. Gracias al derretimiento de las capas de hielo, los mares podrían estar entre 10 y 60 metros más altos que ahora.

En resumen, esto significaría que algunas partes de la Tierra se volverían inhabitables. La única “ventaja” es que los peores impactos pueden no sentirse durante un siglo o dos. La desventaja es que, una vez que comience, no podríamos hacer nada al respecto.

Fuente: BBC