Algo huele mal en Chubut. Según el Servicio de Manejo del Fuego de Chubut, sin incluir los sectores de parques nacionales, hubo 30 incendios forestales que fueron ocasionados por la mano del hombre. 

El organismo provincial indicó que los incendios se concentraron en la zona de Río Pico, Trevelin, Esquel, Lago Puelo y Las Golondrinas, y aunque aún no existe una estimación oficial sobre la superficie total afectada, brigadistas informaron que superaría las 5.000 hectáreas.

Los incendios afectan zonas boscosas y también de pastizales y arbustivas en los campos, mayormente en el centro y norte de la provincia, y muchos de ellos ocurrieron en sectores poblados, lo que agravó el daño y las complicaciones a los organismos de manejo del fuego, provinciales y también nacionales y locales.

El fuego causó pérdidas ambientales y económicas complejas de mesurar, ya que además de patrimonio natural y estructuras quemadas, los operativos que despliegan los organismos resultan altamente onerosos.

El pasado viernes, el Servicio de Manejo del Fuego desplegó un gran operativo para controlar un incendio en la localidad de Corcovado, que consumió cientos de hectáreas de bosques y arbustos.

Hace casi un mes los brigadistas no descansan ante el fuego en otro siniestro en la zona de Río Pico, en el centro de la cordillera chubutense, y que aún continúa muy activo.

“Sólo en Río Pico el fuego afectó hasta el momento aproximadamente unas 3.500 hectáreas y se presume que su origen también fue intencional”, dijo Pablo Lapitzondo, director General de Defensa Civil de la provincia.

Por otra parte, los incendios del Parque Nacional Los Alerces ya fueron extinguidos y alcanzaron a quemar 1.820 hectáreas de bosque nativo, lo que significa la mayor pérdida del patrimonio ambiental del año.

En ese caso la justicia federal logró detener a un hombre y a su hijo menor de edad, quienes escapaban de un foco recién iniciado en los alrededores de Villa Futalaufquen, en el PNLA, pero al igual que ocurrió el año pasado en la misma región, las investigaciones se encaminan a diluirse sin resultados concretos.

Gabriel Bauer, biólogo del Parque Nacional Los Alarces, lamentó la “pérdida realmente enorme de diversidad de especies que habitan el bosque” y estimó que hasta que vuelva a extenderse la colonización vegetal nativa “van a pasar muchos años”.

Por las enormes extensiones de tierra, es muy difícil poder controlar las áreas donde se producen los incendios, por eso, la entidad del manejo del fuego pide la colaboración de la sociedad. Toda persona que vea a alguien haciendo fuego en un lugar que no se deba puede informar llamando al  0800 222 38346 (FUEGO).