Alguna vez el brazo del Río Negro que pasaba por Allen supo ser un cauce de agua puro y apto para el desarrollo de la vida. La presencia humana lo convirtió en un foco de contaminación y muerte. Luego de tres meses de analizar las causas de la mortandad de peces ocurrida en julio pasado, los resultados determinaron que los peces murieron por envenenamiento por la presencia de agroquímicos en el agua. Los productores frutícolas y las sidreras, principales responsables.

La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas y el Departamento Provincial de Aguas recibió los análisis de los estudios. El 24 de Julio se hallaron cientos de peces muertos en uno de los brazos del Río Negro, en un primer momento el gobierno responsabilizó a la industria juguera y sidrera, las sospechas en un momento recayeron a la empresa CCU Argentina. Otras de las causas que se analizaron fue la presencia de residuos líquidos cloacales que son vertidos sin tratamiento al río, aquí el negocio inmobiliario a construido barrios dejando de lado el cuidado del medio ambiente.

En los resultados de los análisis que fueron entregados -y que difunde el diario Río negro- se encontraron que en la zona de descarga de desechos de la sidera hay elevado DQO (Demanda Química de Óxigeno), en cuanto a agrotóxicos, de un total de 204 compuestos usados con regularidad en el Alto Valle, el agua en la que los peces murieron tenía rastros de: THFI (metabolito del captan), tiabendazol, fenilfenol, fludioxonil, iprodione, clorpirifos y diazinon (órganofosforados) y carbendazim (carbamatos). Todos estos agentes químicos son usados por los productores frutícolas, las frutas que comemos y que encontramos en los mercados, llegan completamente contaminadas.

La presencia de agroquímicos es una muestra de cómo su uso se ha descontrolado en Río Negro y que se manipulan sin ningún control estatal. Dentro de sus campos, los productores hacen lo que quieren. Los agentes químicos llegan al río por el agua de lluvia y por los riegos, contaminado el cauce, provocando un desequilibrio ambiental muy grave que terminó con la mortandad de peces en julio pasado.

Los laboratorios que tomaron las muestras e hicieron los análisis son organismos comprometidos y serios, en los que se destaca el laboratorio Citaac, dependiente del Conicet. Todos ellos elaboraron esta conclusión: “Se presume que la presencia de agroquímicos en el área de estudio, proviene de la manipulación indebida de estas sustancias que han sido arrojadas al ambiente e inevitablemente alcanzan los drenajes del sistema de riego”, eso más el poco oxígeno en el agua fueron las causas de la muerte de los peces.