Contradicciones de nuestro país, en el único lugar en donde el ajuste puede ser positivo es en Santa Cruz. Por ahora es sólo un rumor, pero que nadie desmiente. La profunda crisis económica que atraviesa el gobierno habría producido la reevaluación de la conveniencia de hacer las dos represas que se están construyendo sobre el ultimo río glaciar argentino libre, el Santa Cruz.

Las represas Condor Cliff y La Barrancosa tienen un costo de más de 4.000 millones de dólares, que serán financiados por capitales chinos. La cifra representa casi el monto total de la obra pública que se tiene proyectada hacer para este año en todo el país. El reciente acuerdo con el FMI frenó gran parte de las obras proyectadas para su ejecución en el 2018 y sólo quedan aquellas que están en una etapa pronta a su finalización, en el caso de las represas, recién se están comenzando a hacer los primeros trabajos.

De las 6.000 personas que se estiman se necesitarán para construir las dos moles, sólo se han empleado 1400, en estos días el paisaje, antes virgen y poco intervenido, está siendo modificado por obradores y máquinas chinas que están haciendo las obras que desviaran el río temporalmente para que las represas puedan cortar el río para siempre.

La Condor Cliff y La Barrancosa, en el hipotético panorama de que se hagan, generarán 1310 megavatios de energía, que representa el 5% de lo que consume toda la población argentina. Las represas, que han sido usadas como caballitos de batallas de la obra pública por las distintas gestiones, han generado el efecto esperado en los distintos pueblos de la región. “Nos generó una demanda social muy fuerte”, comentó a La Nación el Intendente de Puerto Santa Cruz, un porcentaje alto de la población está esperando poder trabajar en la obra.

Todo este panorama podría detenerse si el Ejecutivo, apremiado por recortar el déficit fiscal, decide posponer para próximo aviso la construcción de las represas que representan el modelo productivo del gobierno: grandes obras públicas imposibles de financiar, que apuestan por la generación de energía tradicional, dejando de lado las alternativas y limpias, como la eólica.

Una de los estandartes de esta obra era que tendría como prioridad el Compre Local, hasta ahora esto no habría pasado ya que gran parte de los máquinas han sido traídas desde China. Muy cuestionadas por asociaciones ambientalistas, como el colectivo Río Santa Cruz Sin Represas, quienes advierten que las repesas modificarán el ecosistema y la vida de animales, como el Maca Tobiano, un ave en peligro de extinción.