El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, frenó la exportación de 200.000 toneladas de trigo que estaban prontas a zarpar del Puerto de Buenos Aires. La repartición informó que decomisará el trigo en existencia si antes del viernes no se normaliza la situación y lo volcarán al mercado, a los molinos que lo soliciten, al precio de paridad de exportación.

Algunas fuentes indican que los productores tienen cuatro millones de toneladas pero no lo venden al mercado interno, por eso falta el trigo en los molinos. Esa escasez elevó el precio de la bolsa de harina, que se trasladó a los panaderos, que desde la semana pasada venden el pan a casi 20 pesos el kilo.

Esto surge en medio del intento de la Secretaría de Comercio Interior de fijar un tipo de pan a 10 pesos el kilo. Nadie pudo garantizar esa suma fija porque, dijeron, “no se consigue harina”.  

Lo exportadores dicen que el problema es que el tipo de trigo que ellos poseen (llamado Condición Cámara) no es el mismo que requieren los molinos para la venta. “Los harineros necesitan de un trigo con una calidad especial”, dijo un empresario.

El emplazamiento de 48 horas corre para todos las exportadoras de cereales del país. En caso contrario, se aplicará el próximo viernes la ley de Abastecimiento. Esta norma -aprobada y reglamentada en 1974- establece que funcionarios del Estado podrán “obligar a continuar con la producción, industrialización, comercialización, distribución o prestación de servicios”.