A raíz de la creciente preocupación del estado de vulnerabilidad del delfín franciscana (Pontoporia blainvillei), entre los días 4 y 6 de noviembre se realizó el primer “Workshop Franciscana 2019” en la localidad de San Clemente, provincia de Buenos Aires, organizado por la Fundación Mundo Marino y liderada por Yaqu Pacha, una ONG internacional que trabaja por la conservación de mamíferos marinos en América Latina.

Se detectó un preocupante aumento del número de franciscanas varadas entre los años 2016 y 2018 (139 animales), en comparación con el promedio anual registrado desde 1987 hasta ese momento, expresó la Fundación Mundo Marino en un comunicado.

Agregó que “aunque en una primera instancia, las cifras de las actuales poblaciones no es lo que más preocupa (se estima que en la región la población ronda los 25.000 o 30.000 individuos) sí lo hacen sus proyecciones de sostenibilidad”.

En esta línea, advirtió que entre Argentina, Brasil y Uruguay “se calcula que mueren anualmente 3000 delfines de esta especie”.

Una de las razones por las cuales este mamífero marino se encuentra particularmente expuesto a la amenaza del hombre se debe a que es un cetáceo que habita sólo en aguas de zonas costeras que no superan los 30 o 35 metros de profundidad, precisó la organización, y completó con que “esto lo expone tanto a la amenaza de la pesca incidental, como a la contaminación química y acústica.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) califica el estado de conservación de las franciscanas como “vulnerable” y estudios recientes estiman que no disminuyó la mortalidad a escala regional y que algunas de sus poblaciones podrían desaparecer en la próxima década.

Tenemos que ser más proactivos y reactivos para no encontrarnos en una situación en que queden 30 animales y no sepamos lo suficiente como para intervenir con éxito”, dijo Phil Miller, representante de la UICN.

Para el jefe del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino, Sergio Rodríguez Heredia, “es muy importante difundir lo que viene ocurriendo con la Franciscana, porque si bien es un animal emblemático de esta zona, la comunidad la conoce muy poco”.

Por su parte, Eduardo Secchi, investigador del Laboratorio de Ecología y Conservación de Fauna Marina de la Universidad Federal do Rio Grande, Brasil, explicó que los primeros registros científicos de pesca incidental de la franciscana fueron realizados en la década del 40 en Uruguay y que no han dejado de crecer desde entonces, y advirtió que “todo indica que la población en la región experimenta un creciente declive y va rumbo a la extinción”.