Greenpeace y la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR) se manifestaron en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, en el obelisco, en oposición al proyecto que busca modificar la Ley de Basura Cero para avalar la incineración de residuos, prohibida por esta normativa.

Las agrupaciones alertaron que la sanción de este proyecto (que está previsto para ser tratado esta semana en la Legislatura porteña) pondría en riesgo más de 6.000 fuentes de trabajo en la ciudadLa incineración no es más que quemar basura. La única medida que debería alentar el Gobierno de la Ciudad es el cumplimiento efectivo de la Ley de Basura Cero. Sin embargo, pretende introducir a la incineración que mata una industria clave, como la del reciclaje”, sostuvo Leonel Mingo, coordinador de campañas de Greenpeace.

El proyecto en cuestión impulsa la incineración de residuos en hornos “controlados” a través de un sistema de “valorización enérgetica” y extender los plazos para llegar a la meta de basura cero hasta 2028, debido al incumplimiento con los plazos que establece la ley para bajar el volumen de residuos, y ante el colapso de los rellenos sanitarios ubicados en el área metropolitana.

Los datos oficiales prometen asegurar aproximadamente 150 puestos de trabajo en estas nuevas plantas, sin embargo, las agrupaciones aseguran que la industria del reciclaje es el sustento económico de miles de personas en la ciudad. y que “corre peligro el trabajo de más de 6.000 recicladores en la ciudad que tienen que seguir manteniendo a su familia. La quema de basura sería un paso más en la cultura del descarte contra la que predica Francisco, porque daña a la madre tierra y excluye cada vez más gente.”, sostuvo Sergio Sánchez, presidente de FACCYR.

Desde Greenpeace aseguran que el avance de la incineración es “una justificación liviana para no admitir la ineficiencia del gobierno para hacer efectiva la ejecución de la Ley de Basura Cero en la ciudad. A 13 años de la sanción sólo se cumplió un 26% de las metas de reducción de residuos en rellenos sanitarios, es decir, que ni siquiera fue alcanzado el objetivo impuesto para el 2010”, agregó Mingo.