El Gran Chaco Americano, el segundo sostén verde del continente, presenta una alarmante pérdida de biodiversidad. Hasta hace pocas décadas era uno de los sistemas mejor conservados del mundo, pero en la actualidad se encuentra sujeto a severos procesos de conversión y degradación, con tasas de deforestación incluso superiores a las registradas en otras áreas de bosques tropicales.

Dentro de las especies afectadas se encuentran varias especies del género schinopsis, conocido como quebracho, que pasó a integrar la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Claudia Luna, investigadora de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), realizó un estudio de revisión bibliográfica con el objetivo de revalorizar el uso e importancia forestal del quebracho. Según explicó Luna, en el Gran Chaco Americano los bosques son esenciales para mantener la fertilidad de los suelos y regular la dinámica de los ríos y humedales que proveen de agua a su población. Sin embargo en el último tiempo, la presión de un modelo económico extractivo ha derivado en la tala indiscriminada de enormes extensiones de bosques, principalmente para dar paso a monocultivos de exportación.

El 60% del Gran Chaco Americano está en suelo Argentino y corresponde al 70% del área forestal del país. Abarca 675.000 km2 e involucra a la totalidad de las provincias del Chaco, Formosa y Santiago del Estero y parcialmente a las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Catamarca, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Corrientes.
El género schinopsis es endémico de América del Sur, incluye siete especies, cuatro se encuentran en Argentina y dos de las cuales son de gran importancia económica. La distribución geográfica de las especies de quebracho en el Chaco Argentino, está relacionada fundamentalmente con el régimen pluviométrico de la región.

Entre las especies de quebracho en el Chaco Argentino figuran schinopsis balansae (quebracho colorado chaqueño); schinopsis lorentzii (quebracho colorado santiagueño); schinopsis aff heterophylla (quebracho colorado mestizo) y schinopsis haenkeana (horco quebracho). Estas especies brindan distintos usos como leña y carbón, extracción de taninos, el uso en la construcción como postes, vigas, durmientes, y en muebles torneados.

En la región del Gran Chaco la actividad forestal es enteramente extractiva, con poco manejo que fomente la regeneración de especies valiosas. La producción de carbón sigue a la tala y deja el suelo desnudo y expuesto a erosión severa y degradación; aunque en los últimos años ha disminuido gradualmente debido al agotamiento de este recurso.

“Lamentablemente en esta región nunca hubo manejo de recursos, por ello es importante revalorizarlos”, y dijo que “la extinción es alarmante” y aseguró que “la supervivencia del género schinopsis sp se pronostica sólo para sesenta años más”. Como ejemplo de este caso se puede mencionar que el 85% de la superficie original de un bosque único como es el “quebrachal”, del Bosque Tres Quebrachos en el suroeste de la provincia de Chaco, “se ha perdido”, advirtió la investigadora a medios locales y concluyó que si no se reformula un manejo sustentable de los recursos, “el alerta sobre esta amenaza implícita de su conservación, se convertirá en historia” en relación a la posible desaparición de especies de quebracho.