Por Leandro Vesco
El modelo de educación rural se comprobó es mejor que el urbano, tanto es así que se estudia su traslado a las ciudades para mejorar la educación en estas áreas, un ejemplo de esto lo dio Daiana Schemberger, una estudiante de quinto año de la escuela rural N° 11 José Sixto Álvarez del paraje Yacaré en La Paz, Entre Ríos, quien salió elegida entre las mejores 15 alumnas del país de un total de 574. Ganó una beca para ir al Instituto Balseiro de Bariloche.

El concurso fue promovido por el prestigioso Instituto Balseiro, donde se forman los mejores profesionales de Ingeniería Nuclear del cono sur, y estuvo dirigido a alumnos de todo el país. El rector de la escuela, Ramón Vivas, cuenta al diario UNO de Entre ríos, cómo fue el proceso. “Ni bien nos enteramos de esta posibilidad del proyecto se lo comentamos a la profesora Lorena Isaurralde, que siempre trabaja en investigación y junto a otro alumno había logrado esta misma mención en 2011. Los tiempos eran acotados, porque en las escuelas rurales a veces es difícil la conectividad, pero conseguimos enviar el trabajo y hacer los trámites necesarios para poder participar”.

Daiana Schemberger, como toda alumna de escuela rural, ante la adversidad, sacó a relucir un espíritu de superación propio de las personas que viven en estos entornos, siempre aislados y muchas veces incomunicados por caminos inundados o pocas herramientas materiales, pero de sobra espirituales. La joven investigó y escribió su trabajo, titulado: “Lo que no alcanzamos a ver del sol y del viento“, que estudia los obstáculos que tienen en nuestro país el desarrollo de las energías renovables. Para hacer esta monografia, Daiana fue a las fuentes, entrevistó a los usuarios y prestadores de energías renovables de su zona. El paraje donde vive y la escuela donde concurre es un ejemplo de cómo se podrían aumentar las posibilidades educativas si se instrumentaran tecnologías amigables con el medio ambiente.

propias de un establecimiento rural. Hace dos años que el gobierno no les da nuevas computadoras, y la señal de internet es escasa, cuando hay. “Tratamos de brindarles las herramientas necesarias para que pudieran investigar. A Daiana le gusta la investigación y le interesó este tema porque su familia también padeció el problema de la falta de electricidad y fue una de las primeras en la zona en instalar paneles solares. Y si bien el reglamento permite una participación individual junto a un docente, también colaboraron los estudiantes Paula Mercedes Frizzo y Tomás Hyland, quienes ya habían participado el año anterior con gran compromiso y dedicación, aunque finalmente fue Daiana quien lo realizó e hizo los retoques finales para presentarlo”, detalla el rector.

Todos estos logros son un gran orgullo. Yo hace poco que estoy y esto es mérito de los docentes, de los chicos y de las familias que apoyan mucho a nuestros alumnos. Es un logro general“, el rector resume el espíritu que se vive dentro de un establecimiento rural: todos los que concurren allí forman una familia, un equipo que camina una misma huella, el progreso personal a través de la educación.

“Como todos los años, el Instituto Balseiro elige una unidad temática a trabajar y ahora fue la energía renovable. Opté por ver qué obstáculos ha debido que enfrentar el desarrollo de las energías renovables en la Argentina y lo que puedo decir es que en nuestro entorno hay escaso interés de la comunidad por el cuidado del ambiente: hay muchos desmontes, contaminación con agroquímicos, caza y pesca, y en concordancia se usa poco este tipo de energías” En la zona donde vive Daiana, hay en el ejido rural 170 hogares, y sólo seis usan una fuente de energía renovable.

Cuando llegó la noticia de que Daiana había sido elegida para ir al Instiuto Balseiro, la escuela festejó. “Los chicos festejaron junto a Daiana. Es un grupo muy unido, todos trabajan juntos. En el medio rural muchas veces la escuela es el único lugar de encuentro que tienen los jóvenes, a diferencia de lo que pasa en las ciudades, entonces se conforman lindos grupos”, puntualizó el rector. Gran parte de estos alumnos se deben despertar a las 4.30 de la madrugada para llegar a horario a la escuela, atravesar caminos en mal estado, muchas veces inundados. A pesar de todos los obstáculos, en estos centros educativos germina una argentina más ligada con el cuidado del medio ambiente y apegada a valores de trabajo y esfuerzo. La unión de todo esto, produce un excelente resultado.