Escuchamos hasta el hartazgo que muchos alumnos de las escuelas del país no tienen proyectos, están faltos de rumbo y hasta de inventiva. Pero muchos no quiere decir todos: la mayoría de los chicos que concurren a las escuelas pergeñan ideas, algunas realizables, otras bastante locas. Pequeñas, medianas o grandes, las ideas valen. Algunas de esas ideas tienen hasta el 7 de noviembre un lugar en el concurso para diseñar una vivienda sustentable.

El desafío es diseñar prototipos de viviendas sociales sustentables con accesibilidad universal, destinadas a la población rural con unidad productiva incorporada, que entienda a la vivienda como un “medio para mejorar la calidad de vida rural y contribuir a afincar al poblador mediante el mejoramiento de sus capacidades productivas”, según se lee en las bases del concurso que recibe proyectos de los chicos entre el 3 y el 7 de noviembre en los Institutos Provinciales de Vivienda de cada jurisdicción. 

En una primera instancia, los alumnos de NOA, NEA, Centro, Cuyo y Patagonia, competirán por obtener el primer puesto de su región. Después los trabajos elegidos serán evaluados por un jurado, que definirá el primero, segundo y tercer puesto a nivel nacional.

“El cuarto Concurso Nacional de Escuelas Técnicas tiene como objetivo integrar la temática de la vivienda social en la enseñanza media”, dijeron desde el Ministerio de Planificación Federal, el organizador del concurso a través de la Secretaría de Obras Públicas, junto al ministerio de Educación -a través del Instituto Nacional de Educación Tecnológica y el Consejo Nacional de la Vivienda.