Con el propósito de crear políticas públicas ambientales, una nueva investigación sobre el uso de los agrotóxicos en tierra bonarense fue presentada por la Defensoría del Pueblo de la Provincia en conjunto con la Universidad Nacional de La Plata. El análisis busca determinar qué nivel de contaminación química existe en los productos hortícolas que comemos. “El objetivo final del informe es mejorar la calidad de vida de la población, no objetar a los productores”, indicó Damián Marino, Codirector del Proyecto de Investigación.

“Luego del exhaustivo diagnóstico realizado en la primera etapa, la idea es seguir avanzando y aportar información útil para el diseño de políticas públicas que protejan los derechos de los habitantes”, explicó Marcelo Honores, Secretario General de la  Defensoría bonaerense. No es nueva la problemática del uso indebido de agrotóxicos en territorio bonaerense. La propia Universidad de La Plata mediante el Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental (EMISA) hizo un estudio similar realizando un seguimiento a 60 frutas y verduras provenientes del Mercado Central, determinando que el 80% de estos productos tenían trazas de pesticidas, es decir, estaban contaminados.

El informe presentado por la Defensoria del Pueblo da cuenta de un problema que se origina por la inexistente regulación del uso de agrotóxicos, y por la libertad con la que se los puede comprar en nuestro país. Muchos quinteros del cordón platense hortícola fumigan en forma manual, bañando de agentes químicos las frutas y vegetales que luego consumimos en nuestra casa. Es por el número cada vez más elevado de quejas de los propios consumidores que la Defensoria realizó el estudio. 

Vamos a realizar una recomendación a los municipios, tendiente a regular el uso de agroquímicos y generar conciencia sobre los peligros potenciales de su mala utilización”. En tanto, el Decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, Carlos María Naón, señaló que: “Este trabajo es una excelente noticia porque refuerza los lazos entre la Universidad pública y la sociedad civil, a quien debemos servir”.

La investigación será hecha en etapas, la primera etapa fue determinar que es necesario realizar el análisis para configurar un porcentaje actual de cuánto agrotóxico tienen los principales productos hortícolas que consumidos. En una segunda etapa se analizará en forma concreta los cultivos de tomate, lechuga y morrón, entre los más usados en las mesas de las familias.

“Es una gran oportunidad para poder dar respuestas a los consumidores y alternativas a los productores, que a veces utilizan agroquímicos más tóxicos porque son los más baratos”, redeondeó Mariana Marasas, Secretaria de Investigaciones, Transferencia y Vinculación Tecnológica de la facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. La realidad es que no existe ninguna relación de beneficio en el uso de pesticidas, la única alternativa para mejorar nuestra alimentración es practicar agroecología familiar libre de químicos.