Por Leandro Vesco

El accidente ocurrió en la madrugada del 2 de octubre de 2015. En principio, no menos de 100 mil litros de gasoil fueron a parar al curso del río Uruguay, debido a una rotura en las mangas de la empresa petrolera uruguaya ANCAP. La gravedad del hecho fue tal que Paysandú se quedó sin agua potable durante al menos 24 horas y el Ejército del vecino país debió proveer el líquido vital a los vecinos.

Ancap no habría avisado a las autoridades de la Comisión Administradora del Río Uruguay el hecho. El Río Uruguay es el límite natural entre Argentina y Uruguay, y las aguas del río son administradas por funcionarios de ambos paíes que deben velar por la seguridad y por el cuidado del medio ambiente del lecho, uno de los reservorios más importante de agua dulce del mundo.

La Prefectura de Puerto de Paysandú fue informada alrededor de 8 horas después de iniciado el siniestro. Según se pudo establecer a las 10 de la mañana del viernes fue advertida la Prefectura que había problemas con la presión de la línea de trasvasamiento en una cañaería de la Ancap y que se había vertido una importante cantidad de gasoil al Río Uruguay.

En las últimas horas fueron apreciables las manchas de combustible en la superficie del río Uruguay, atribuibles “al componente oleoso del gasoil” El hecho se dio a conocer cuando el gas oil se hizo notar en ambas costas, ya que desde la Ancap no se dio ni siquiera un parte de prensa para advertir a las personas que pudieran estar en el río. El silencio del organismo uruguayo fue llamativo. Medios de Entre Ríos y el diario uruguayo El Telégrafo iniciaron sendas investigaciones por lo que se pudo reconstruir el accidente.

La avería en la cañería que traslada gas oil se habría presentado alrededor de las 2 Am de las primeras horas del viernes. Ancap habría informado que se trató de pérdida de presión, pero más tarde se pudo comprobar que se fue un derrame muy grande de liquido contaminante sobre el cauce del río Uruguay.

Recién a las diez de la mañana la Prefectura fue avisada de este accidente y tal como se pudo reconstruir, enseguida partió una embarcación ligera aguas arriba, inspeccionando la zona, pero sin detectar en la superficie rastros de combustible. Esto se debió a que en la madrugada del viernes se desató una fuerte tormenta y temporal de viento, que hizo que la mezcla de combustible fuera impulsada al fondo del río. Eso, por un lado implicó que la superficie quedara “limpia” pero al mismo tiempo provocó que el combustible fuera impulsado con fuerza dentro de la toma de agua de Obras Sanitarias del Estado, el servicio encargado de dar agua potable a Paysandú.

Prefectura no avisó a OSE (Obras Sanitarias del Estado) el viernes por la mañana, cuando realizó la inspección precisamente porque no encontró combustible en el agua. Una fuente cercana consultada indicó que “no se entendió necesario debido a que no había indicios de vertido”. Y agregó: “a la vista de lo ocurrido, quizás sería apropiado revisar el protocolo de actuación en casos de este tipo y determinar que se informe de inmediato a OSE, ocurra o no el siniestro. Esto es, actuar de modo preventivo. Quizás eso sería apropiado agregar al protocolo en uso”.

OSE tomó conocimiento el viernes por la tarde por los propios usuarios, que sentían un gusto a combustible en el agua potable.

En tanto, desde Colón y Concepción del Uruguay, las ciudades entrerrianas que se hallan más cerca del epicentro del derrame están en alerta ya que el río Uruguay se halla en creciente y las aguas corren rápidamente, desparramando el gasoil a una superficie mayor.

El episodio, para OSE, se ha dado por terminado, aunque aún los vecinos señalaban en la víspera que en algunos casos se siente un regusto típico del combustible. Indicaron que hasta ayer mantenían como práctica hervir “dos veces” el agua antes de, por ejemplo, usarla para el mate, aunque al no tratarse de contaminación bacteriológica es difícil saber si resulta útil esta práctica.

Quedan aún muchas dudas por dirimir. La primera, la cantidad de hidrocarburo vertida al Uruguay. En segundo lugar la permanencia de la contaminación, sea en el agua o en el lecho. En tercer lugar, especialmente teniendo en cuenta la tormenta de la madrugada del viernes, hasta donde pudo llegar la contaminación aguas abajo. Asimismo, el impacto ambiental que ha tenido en la fauna ictícola.

En tanto, este lunes la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) informó que “con motivo del derrame de gasoil en la zona de descarga de ANCAP en la ciudad de Paysandú (ROU), está desarrollando las tareas pertinentes para conocer la situación del Río, haciendo inspecciones visuales en el lugar” y también “extracciones de muestras para constatar presencia o ausencia de hidrocarburos”.

Además, informa que está en “coordinación con las Prefecturas de ambas márgenes” y, en caso de detectarse manchas superficiales, se extraerían las muestras para determinar el comportamiento del derrame a diferentes distancias de su epicentro. Para hacer un análisis integral de la situación, la CARU también solicitó información a Obras Sanitarias del Estado (OSE-ROU), a la Prefectura Nacional Naval (ROU) y a la Prefectura Naval Argentina. Todo esto hará posible hacer un diagnóstico sobre el estado actual del Río Uruguay.