Después de un viaje de casi un día, 34 animales del ex zoo porteño llegaron al centro de recuperación de animales en la selva Güira Oga (la casa de los pájaros), en Misiones. Con signos de cansancio, los animales arribaron acompañados de voluntarios y especialistas quienes los cuidaron durante el trayecto.

Estos animales estaban condenados a morir en jaulas”, comentó a a la prensa Jorge Anfuso, titular del centro de recuperación en la selva misionera. “Guira Oga fue elegido por ser un lugar en plena selva donde los animales encontraron un entorno similar que ellos tienen, se los mantiene en un ámbito casi natural. La alimentación los recupera rápido, pero no podemos hablar de reintroducción porque debe pasar mucho tiempo, muchos de ellos nunca estuvieron libres, por eso en algunos casos volverlos a sus habitats es imposible”

Ricardo de Negri, médico veterinario, fue quien coordinó el viaje que comenzó con un acto con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta, despidiendo a la caravana de vehículos que llevaron a los animales por tierra hasta Misiones.

Los animales que fueron trasladados estaban en el ex zoo porteño y la mayoría había sido hallados en procedimientos judiciales de comercialización ilegal de animales. Dentro de este primer grupo de animales, hay aves y algunos mamíferos como monos carayá y coatíes.

Los animales vuelven a su hábitat natural, que es la selva misionera”, afirmó de Negri. En tanto el titular de Güira Oga fue muy cauteloso en sus declaraciones. “A simple vista se puede ver que están muy mal. Las plumas de las aves están muy opacas y los monos tienen el pelaje apelmazado. Eso se debe al encierro –no del viaje, por cierto- sino al que estuvieron sometidos durante su captura. Vamos a iniciar un proceso de recuperación, sobre todo alimenticio, con frutos de la zona para que se puedan recuperar lo antes posible. El trabajo que nos espera es muy arduo”

Acerca de la reintroducción definitiva de estas especies a la selva, aún queda mucho por hacer. Estas especies han sufrido situaciones de enorme stress en su vida en cautiverio y en el zoológico, y deben permanecer un tiempo adaptándose al que es su hábitat natural, pero cuya naturalidad han perdido en el encierro. Esto demuestra lo dañino que es llevar a los animales lejos de su hogar natural. Aunque el primer paso ya se ha dado, estos 34 animales están en un sitio mejor.