A principios de este año solamente dos crías de una colonia de 36.000 pingüinos adelaida sobrevivieron en la Antártida Oriental. Las razón de esta muerte masiva fue la larga espera que tuvieron que tener para ser alimentadas, por esta razón el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) pidió crear un área protegida de un millón de kilómetros cuadrados para proteger a los pingüinos.

El cambio climático sería la razón que explicaría la muerte de los pingüinos adelaida. Los adultos tienen que recorrer mayores distancias para conseguir alimentos para sus crías. Una inusual capa de hielo producida a finales de este verano fue la causante de este fenómeno. El hielo, por lo general en esta época ya se había derretido. Según afirma la Agencia Efe, hace cuatro años la misma colonia sufrió la perdida de toda una camada debido al frío extremo que azotó la región.

La iniciativa busca proteger la Antártida Oriental, donde se halla el Polo Sur y las regiones con los mayores glaciares del planeta. En estos días se celebra en Australia la reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, allí la WWF pedirá por la Reserva para proteger a los pingüinos. Esta región de la Antártida tiene una biodiversidad muy rica, aquí viven focas, una gran variedad de animales invertebrados y las colonias de los pingüinos, también muchas especies de peces que son sobre explotados por la industria pesquera.

“La Comisión necesita actuar con rapidez y adoptar una nueva área protegida marina en las aguas frente a las costas de Antártica Oriental para proteger el hogar de estos pingüinos”, comentó el jefe de los programas polares de WWF, Rob Downie. “El cambio climático es un factor de presión adicional importante en la estructura del ecosistema natural pero lo que se sabe es que la pesca de krill puede tener un efecto en las poblaciones de aves marinas que se alimentan de ellos“, afirmó Ricardo Roura, argentino representante de la Coalición de la Antártida y del Océano Austral (ASOC).

En la misma reunión también se presentarán proyectos similares para proteger áreas marinas en el Mar de Weddell, propuestas por Alemania, Chile y Argentina. La industria pesquera penetra cada vez más en las heladas aguas de la Antártida para buscar especies que están amenazadas como las ballenas, el calamar gigante y el bacalao austral.